Así inició la corrupción dominicana

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Juan Bosch escribió una serie de 10 artículos entre mayo y julio de 1985 sobre la Corrupción Dominicana titulados " La política no es un negoció" la fundación Juan Bosch los Recopiló a modo de libro, Juan Bosch hace una breve reseña de la Corrupción Dominicana y de cómo avanzaron los partidos, hice un análisis de los 10 artículos y de cómo estos presentan una breve historia de la Corrupción Dominicana.

QUE POLÍTICA, OPINIÓN.- Un partido político es una organización de hombres y mujeres que se funda con el propósito de poner en práctica planes y proyectos de beneficio general y las personas del pueblo que sean más afines con la ideología de los fundadores o los miembros del partido votan por estos.

Y estas posiciones quedan resumidas en los nombres de los partidos como por ejemplo los federalistas y republicanos en Estados Unidos y los Tories (conservadores) y los Whigs (liberales) en Inglaterra.

Pero en el caso de la República Dominicana está práctica fue más tardía ya que se seguía a la persona y no a la ideología y es por eso que en las primeras muestras de partidos políticos estaban Santanistas y Baecistas (seguidores de Santana y de Báez).

La transformación de la política en negocio se dio por la conversión de partidos a una agrupación de comerciantes que buscaban afiliarse a un partido con la esperanza de que este se hiciera rico (y sin la menor intención de usar la política para su función principal).

El ser presidente de la república aseguraba poder conceder favores que se traduciría en dinero, por ejemplo, conceder el contrabando a comerciantes y estos favores lo concedía directamente el presidente de la república como en los tiempos de Lilis (Ulises Heureaux) y sus funcionarios.

La identificación entre política y negocio quedó establecida en el gobierno de Trujillo donde este no intentaba ocultar sus metas económicas a través de la política, como la creación de monopolios en la industria de la sal, sino que este se vanagloriaba de lo conseguido por estos medios. La mezcla entre política y negocio fue avanzando de manera gradual con los años.

La mecánica de la mayoría de los partidos en el siglo 20 era dejar entrar a personas con grandes fortunas o posición respetable en el país en altos cargos sin haber pertenecido o hecho función en algún otro cargo dentro de los partidos (de manera inmediata) y las demás personas del partido lo aceptan a partir de este momento como miembro ya que personajes de esas características atraerán la atención de periodistas y medios de comunicación y por lo tanto atención del pueblo.

Y no sería sorprendente (dice Bosch), que se crean agrupaciones de periodistas para promover a candidatos ya que hacer dinero con la política se ha vuelto una movida fácil en la República Dominicana.

Los niños descalzos y semidesnudos que piden limosna en la calle en las ciudades más importantes del país, los ciegos y sordos que se pasan todo el día vagando el país y la cantidad de analfabetos son la mejor evidencia aparte de los estudios y análisis estadísticos de que en el país no hay un partido social demócrata.

Las competencias, el seguimiento de personas y no de doctrinas o ideologías políticas, la búsqueda del beneficio propio y no el del pueblo, es lo que hace que los líderes no tengan consciencia política y en esa misma línea no se preocupen por formar una conciencia política en los miembros del partido.

La política debe ser ejercida por aquellas personas que se proponen a servir al pueblo en ese campo de acción.

Como todas las ciencias sociales, a la hora de aplicarse, la política es un arte y en su condición de arte embellece la de los que se ponen a su servicio.

Muchos ejemplos a lo largo de la historia dominicana y a lo largo de esta serie de artículos se han contado sobre los males que produce usar la política como negocio pero hay algunos ejemplos notables.

Gobiernos corruptos: Jacobo Majluta y Joaquín Balaguer

Cientos de personas se hicieron millonarias en el gobierno de Balaguer ocupando puestos públicos.

Jacobo Majluta para financiar su campaña vendió una tierrita al gobierno (de Balaguer) que le costó siete mil quinientos pesos y la vendió en trescientos treinta mil pesos y lo más probable para devolver favores políticos a Balaguer si llegaba al poder.

La venta de la tierrita de Majluta se hizo para financiar su campaña y competir con dos ricos y poderosos candidatos del momento.

Salvador Jorge blanco y Antonio Guzmán que eran una fuerte preocupación para Balaguer (que eran los candidatos presidenciales de su partido pero no beneficiaban políticamente a Balaguer como lo hacía Majluta).

Aún con todos los esfuerzos de Majluta el que quedó como candidato presidencial y obtuvo la presidencia en las elecciones celebradas fue Antonio Guzmán, este dejo claro que no perseguiría a las personas que hubieran cometido actos de corrupción en el anterior gobierno (el de Balaguer).

Durante el gobierno de Guzmán el PLD hizo una maniobra que estremecería al país, esto fue publicar en una de sus revistas el álbum de la corrupción este mostraba a 10 personajes políticos (la mayoría del PRD) y con sus fotos todos los actos de corrupción que habían hecho.

La falta de educación política, un mal en la mayor parte de los partidos, la mayoría de los miembros de los partidos no tienen ninguna formación política , las personas ven al político como un multimillonario que se enriquece por su profesión.

La política ya ha dejado de ser vista como la veía Juan Pablo Duarte; como "la ciencia más pura y la más digna después de la filosofía, de ocupar las inteligencias nobles".

La política no es un negocio, pero para muchos dominicanos, no es más que eso.

Panorama actual

Numerosos han sido los escándalos de corrupción y clientelismo político en la República Dominicana. Odebrecht, Súper Tucanos, Inaipi, las famosas "botellas", tráfico de influencias, indudablemente han aparecido situaciones nuevas pero con los mismos problemas, líderes y sin educación política y sobre todo desentendidos de los mecanismos para exigir mejores actuaciones de sus representantes.

Por Wenzel Musset Lorenzo
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