Una tormenta invernal con acumulaciones de hasta 24 pulgadas de nieve y ráfagas que podrían alcanzar los 88 kilómetros por hora obligó a detener gran parte de la actividad en Nueva York, la urbe considerada la Capital del Mundo por su peso en las finanzas, la cultura y la política global.
Con 8.6 millones de habitantes -cerca de un millón de ellos dominicanos- la ciudad quedó bajo estrictas restricciones luego de que el alcalde Zohran Mamdani ordenara suspender la circulación de vehículos desde las 9:00 de la noche del domingo hasta las 12:00 del mediodía del lunes.
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Prohibición total de tránsito y sanciones
La disposición alcanza automóviles, camiones, scooters y bicicletas eléctricas. Solo pueden desplazarse unidades vinculadas a servicios esenciales o emergencias. Las autoridades advirtieron que quien desacate la orden se expone a una infracción de clase B, con multas que pueden llegar a 250 dólares y hasta 15 días de prisión en los casos más graves.
El gobierno municipal activó el estado de emergencia ante el deterioro de las condiciones climáticas. La medida busca minimizar accidentes en calles, autopistas y puentes, donde la acumulación de nieve complica la movilidad y eleva el riesgo de incidentes.
Aeropuertos cerrados y vuelos cancelados
El impacto se extendió al sistema judicial y educativo: tribunales federales y estatales permanecen cerrados, al igual que escuelas y múltiples establecimientos comerciales. En contraste, decenas de centros de calefacción operan en distintos puntos de la ciudad para asistir a la población vulnerable.
En los principales aeropuertos del área metropolitana se cancelaron más de 1,600 vuelos y se reportaron más de 200 retrasos, afectando a miles de pasajeros, entre ellos numerosos dominicanos que tenían previsto viajar entre domingo y lunes hacia la República Dominicana y otros destinos.
Para enfrentar la emergencia, el Departamento de Sanidad desplegó cientos de equipos pesados, incluidos camiones de basura adaptados con arados frontales, mientras brigadas esparcen toneladas de sal en las principales vías para acelerar el deshielo.
