Más de cinco millones de artículos fueron sacados del mercado dominicano en los primeros tres meses de 2026 por representar un peligro para la salud, en una de las mayores ofensivas contra el comercio irregular registrada en el país.
El operativo, ejecutado por el Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), abarcó supermercados, colmados y almacenes en distintas provincias, donde inspectores detectaron mercancías en condiciones no aptas para el consumo.
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El director de la entidad, Eddy Alcántara, aseguró que la magnitud de los decomisos marca un punto de inflexión en la vigilancia del mercado, con acciones dirigidas a frenar prácticas que ponen en riesgo a la población.
Irregularidades detectadas en alimentos y productos
Las inspecciones revelaron múltiples fallas en los productos retirados, desde fechas de vencimiento expiradas hasta señales claras de deterioro. También se identificaron latas en mal estado, artículos sin etiquetado, presencia de plagas y alimentos en proceso de descomposición.
Entre los productos incautados figuran arroz, habichuelas, sardinas, harinas, leche enlatada, sopas instantáneas, mantequilla, quesos, jugos y salsas, todos considerados de alto riesgo sanitario.
A esto se suman casos de falsificación y adulteración, lo que agrava el impacto en la seguridad alimentaria.
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Golpe al contrabando y bebidas adulteradas
Las autoridades también confiscaron miles de unidades de cigarrillos, cigarros y bebidas alcohólicas introducidas de manera ilegal o falsificadas, incluyendo whisky y ron.
Según Alcántara, estas acciones han contribuido a reducir casi por completo las muertes asociadas al consumo de alcohol adulterado, un problema que en años anteriores dejó decenas de víctimas en el país.
Operativos continuarán en todo el país
El titular de Pro Consumidor explicó que estas medidas se ejecutan bajo el marco de la Ley 358-05, que regula la protección de los consumidores, y reiteró que los operativos seguirán activos a nivel nacional.
Además, llamó a la población a reportar cualquier irregularidad en establecimientos comerciales, con el objetivo de reforzar la vigilancia y actuar de manera inmediata ante posibles riesgos.