Después de cinco décadas de advertencias sanitarias, el estado de Nueva York comenzó a flexibilizar la restricción que desaconsejaba consumir peces capturados en el río Hudson. El Departamento de Salud estatal informó que algunas especies ya pueden ingerirse bajo límites específicos para reducir riesgos.
La medida aplica al tramo del río que se extiende desde el puente Rip Van Winkle, en la localidad de Catskill, hasta el área de Downtown Manhattan. En esta zona, especialmente a su paso por el Alto Manhattan, es común ver a pescadores -entre ellos numerosos dominicanos- capturando peces desde muelles y orillas del afluente.
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Especies permitidas y límites de consumo
Las autoridades sanitarias establecieron recomendaciones claras según el tipo de pez y el perfil de la persona que lo consume.
La "Perca Amarilla" puede comerse hasta cuatro veces al mes por adultos sin condiciones especiales, mientras que mujeres embarazadas, madres lactantes, mujeres en edad fértil y niños deben limitarla a una vez mensual.
En el caso de la "Lubina Blanca", el consumo recomendado es de una vez al mes tanto para el público general como para la población considerada sensible. Para especies como la "Lubina Rayada" y el "Bagre Marrón", los adultos pueden ingerirlas hasta cuatro veces al mes, mientras que los grupos vulnerables deben restringirse a una vez.
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También se permite comer carne de cangrejo azul hasta cuatro veces al mes para la población general. Otras especies -entre ellas Eperlano del Pacífico, Lubina de Boca Grande, Tambor de agua dulce, Pez Dorado, Jurel y Pez Agua del Atlántico- se recomiendan solo una vez al mes.
Menos contaminantes tras décadas de limpieza
Audrey Van Genechten, especialista en consumo de pescado, explicó que los niveles de PCB -compuestos industriales tóxicos que se acumulan en la grasa de los peces- han disminuido de forma significativa en algunas especies.
Este descenso, según la experta, es resultado de años de regulaciones ambientales, labores de limpieza y vigilancia constante sobre la calidad del agua del Hudson.
Van Genechten agregó que retirar la piel y las partes grasas del pescado antes de cocinarlo puede reducir hasta un 50 % la presencia de estos contaminantes. Además, recomendó evitar preparaciones como sopas o caldos hechos con el pescado, ya que los jugos de cocción pueden concentrar sustancias nocivas.
Durante gran parte del siglo XX, el río Hudson fue considerado uno de los símbolos más notorios de contaminación industrial en Estados Unidos. El permiso limitado para consumir ciertas especies refleja avances en la recuperación ambiental del afluente, aunque las autoridades subrayan que todavía es necesario mantener precauciones.
