Una salida simultánea sacude al Ministerio de Agricultura: siete de sus directivos presentaron su renuncia alegando presiones para ejecutar acciones que, según exponen, podrían violar la ley y comprometer la transparencia en la gestión pública.
Las dimisiones fueron dirigidas al ministro Francisco Oliverio Espaillat Bencosme y comenzaron a conocerse tras la circulación de las primeras cartas, donde los funcionarios explican su negativa a involucrarse en prácticas que consideran irregulares.
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Cartas revelan preocupación por legalidad
En los documentos, los firmantes sostienen que optaron por apartarse de sus cargos antes que participar en decisiones que pudieran contravenir normas administrativas. Aunque no se han divulgado todos los detalles, las versiones iniciales apuntan a cuestionamientos internos sobre la forma en que se manejaban ciertos procesos.
La renuncia colectiva, poco común en la estructura estatal, ha elevado el nivel de atención sobre el caso, especialmente dentro del sector agropecuario.
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Silencio oficial y expectativa por más detalles
Hasta ahora, ni el Ministerio de Agricultura ni su titular han fijado una posición pública frente a los señalamientos. Tampoco se ha confirmado el contenido íntegro de las comunicaciones ni la naturaleza específica de las presuntas irregularidades.
Se espera que en las próximas horas se hagan públicas otras cartas anunciadas, lo que podría arrojar mayor claridad sobre las razones que motivaron la salida coordinada de estos funcionarios.
