La discusión sobre los precios de los combustibles volvió al centro del debate luego de que representantes del transporte y especialistas en energía aseguraran que los consumidores dominicanos no reciben subsidios reales, sino que continúan pagando una estructura de costos e impuestos que mantiene elevados los precios finales.
La posición fue expuesta por Juan Hubieres, presidente de la Federación Nacional de Transporte de la Nueva Opción (Fenatrano), y José Luis Moreno San Juan, experto del Instituto de Energía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), durante la presentación del informe "Análisis del Precio de los Combustibles".
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Cuestionan narrativa oficial sobre los subsidios
Hubieres afirmó que el Estado no está asumiendo subsidios efectivos para reducir el costo de los carburantes, sino que en algunos casos devuelve parcialmente recursos que previamente han sido cobrados a través de la estructura de precios.
El dirigente señaló que el gas licuado de petróleo (GLP) acumula, según sus cálculos, un sobreprecio de aproximadamente 34 pesos por galón, situación que habría generado ingresos millonarios adicionales para las finanzas públicas durante años.
Impuestos representan el mayor peso en el precio final
Por su parte, Moreno San Juan sostuvo que la principal presión sobre los combustibles proviene de la carga tributaria establecida en la Ley 112-00 y de los ajustes acumulados desde su entrada en vigencia.
Explicó que los impuestos fijos aplicados a las gasolinas han aumentado progresivamente, mientras que el impuesto ad valorem del 16 % provoca un efecto adicional sobre el costo final al consumidor.
Según el especialista, esta combinación genera un sistema donde los gravámenes tienen una incidencia determinante en el precio de venta de los combustibles.
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Aseguran que el GLP podría venderse a menor precio
El experto indicó que el GLP presenta una de las mayores distorsiones dentro de la estructura actual y sostuvo que su precio debería rondar los 100 pesos por galón.
A su juicio, la permanencia de cargos que debieron eliminarse desde 2019 explica parte de la diferencia con el precio vigente, que supera los 137 pesos por galón.
Proponen mayor transparencia y cambios en la fórmula
Ambos coincidieron en la necesidad de revisar el mecanismo de fijación de precios y abrir una discusión pública sobre los componentes que integran el costo de los combustibles.
Entre las propuestas planteadas figura la creación de un fondo de estabilización auditable para administrar excedentes cuando bajan las cotizaciones internacionales, así como la revisión de exoneraciones y cargos que impactan el mercado energético nacional.