Las versiones sobre supuestas tensiones dentro de la Fuerza del Pueblo en torno al senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, fueron descartadas por el expresidente Leonel Fernández, quien aseguró no tener conocimiento de conflictos de esa naturaleza dentro de la organización.
El presidente de la Fuerza del Pueblo afirmó que las diferencias internas forman parte de la dinámica habitual de cualquier partido político y consideró que la competencia genera, de manera natural, disputas y desacuerdos entre dirigentes.
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Durante declaraciones ofrecidas al Grupo de Medios Telemicro, Fernández sostuvo que este tipo de situaciones han estado presentes a lo largo de toda su trayectoria política y no representan un fenómeno extraordinario.
Recuerda obstáculos durante su paso por el PLD
Para ilustrar su posición, el exmandatario rememoró episodios vividos durante sus años en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), donde aseguró haber enfrentado resistencia interna pese a su crecimiento político.
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Explicó que, tras convertirse en el diputado más votado de su organización en las elecciones de 1986, no logró obtener determinadas candidaturas debido a desacuerdos y rivalidades dentro del partido.
Fernández también relató que esas tensiones continuaron en procesos posteriores, experiencia que, según afirmó, le permitió comprender la naturaleza competitiva de la actividad política.
Considera los conflictos como parte de la vida partidaria
El líder opositor sostuvo que las diferencias entre dirigentes son una constante en las organizaciones políticas y que forman parte de las relaciones humanas.
A su juicio, quienes participan en la vida partidaria deben aprender a convivir con opiniones encontradas, intereses diversos y debates internos sin que eso afecte la estabilidad de las organizaciones.
Afirma que el fenómeno ocurre en todos los países
Fernández señaló que las disputas internas no son exclusivas de la República Dominicana y aseguró que se observan en sistemas políticos de todo el mundo.
Según expresó, la existencia de recelos, competencias y divergencias responde a la propia naturaleza de las relaciones humanas, por lo que consideró inevitable que estos episodios aparezcan dentro de los partidos políticos.