La actividad sísmica en la República Dominicana es mucho más frecuente de lo que percibe la población. Aunque la mayoría de los movimientos telúricos pasan inadvertidos, los equipos de monitoreo los detectan y registran de manera constante.
El director del Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Ramón Delanoy, afirmó que gran parte de los dominicanos desconoce que el país se encuentra en una zona de alta actividad sísmica, donde los temblores de baja magnitud ocurren de forma recurrente.
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Equipos especializados detectan sismos imperceptibles
Delanoy explicó que muchos de estos eventos no son sentidos por la población debido a su baja intensidad, pero sí quedan registrados gracias a la red de equipos instalados en todo el territorio nacional.
El monitoreo también se fortalece con el intercambio de información de las redes de Puerto Rico, el Servicio Geológico de los Estados Unidos y otras instituciones especializadas en vigilancia sísmica.
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Actividad constante en una zona de alta sismicidad
El especialista reiteró que los sismos de baja magnitud son más comunes de lo que se cree y forman parte del comportamiento natural de una región con elevada actividad tectónica.
Estas mediciones permiten dar seguimiento permanente a la actividad sísmica y disponer de información técnica sobre los movimientos que ocurren en el territorio nacional.