Las operaciones bancarias sujetas al impuesto por emisión de cheques y transferencias electrónicas realizadas a terceros comenzarán a pagar una tasa más alta desde este viernes. El gravamen aumenta de 0.15 % a 0.20 %, como establece la Ley No. 30-26.
El incremento fue aprobado por el Congreso Nacional y será aplicado automáticamente por las entidades financieras. La medida forma parte de un paquete de cambios fiscales dirigido a fortalecer la recaudación, simplificar el sistema tributario y responder al contexto económico internacional.
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Qué operaciones quedan exentas del impuesto
La normativa mantiene exentas las transferencias entre cuentas de un mismo titular, sin importar si se realizan dentro de la misma entidad bancaria o entre diferentes bancos. Tampoco pagarán el gravamen los retiros de efectivo en cajeros automáticos o sucursales.
También quedan excluidos los pagos de impuestos al Estado, las operaciones relacionadas con la seguridad social y los fondos de pensiones, así como determinadas transacciones internacionales, operaciones con puestos de bolsa y transferencias desde cuentas mancomunadas hacia cuentas del mismo titular, siempre que se presente la documentación exigida por la entidad financiera.
Qué transacciones sí pagarán la nueva tasa
El impuesto de 0.20 % se aplicará a la emisión y pago de cheques, las transferencias electrónicas, incluidos los pagos de préstamos y tarjetas de crédito, además de las transferencias a cuentas de terceros dentro o fuera del mismo banco.
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La medida también alcanza las transferencias entre cuentas personales y cuentas mancomunadas con terceros, así como los retiros de efectivo efectuados por terceros mediante códigos en cajeros automáticos.
El calendario de aplicación de la Ley No. 30-26 incorpora otros cambios tributarios, entre ellos el aumento de la contribución de salida de pasajeros, que pasó de 20 a 30 dólares y comenzó a regir la semana pasada.