El Gobierno francés anunció este martes que no reactivará los subsidios directos a los combustibles, pese al fuerte encarecimiento de los carburantes vinculado a la guerra en Irán. La portavoz y ministra de Energía, Maud Bregeon, explicó que el Estado ya no dispone de recursos para este tipo de ayudas y prioriza mantener la estabilidad fiscal.
Bregeon destacó que el Ejecutivo ha abandonado la política del «cueste lo que cueste» y que la prioridad ahora es atender las dificultades de liquidez de empresas y sectores vulnerables con medidas que no comprometan las finanzas públicas. La ministra subrayó que el objetivo es cumplir con un déficit del 5 %, según los compromisos de Francia con la Unión Europea.
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Impacto del conflicto en Oriente Medio
El precio de los combustibles en Francia ha subido aproximadamente 40 céntimos desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, debido a las interrupciones en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial. Bregeon indicó que la situación actual es distinta a la de 2022 y 2023 durante la guerra en Ucrania, y rechazó las solicitudes de diversos grupos políticos para retomar los subsidios.
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Medidas alternativas del Gobierno
En lugar de ayudas directas, el Ejecutivo enfoca sus esfuerzos en apoyar la liquidez de empresas y sectores clave, como transporte y pesca. Entre las opciones mencionadas se encuentran aplazamientos en el pago de cotizaciones sociales e impuestos, préstamos específicos y otros instrumentos financieros a corto plazo.
Además, el Gobierno solicitó a las refinerías una evaluación urgente de su capacidad para aumentar la producción de derivados del petróleo, buscando mitigar los efectos del conflicto en Oriente Medio sobre el mercado local.
