A partir de septiembre, familias con niños de dos años en Nueva York comenzarán a recibir acceso gratuito al programa educativo infantil 2-K en varios distritos escolares de la ciudad. La iniciativa arrancará con plazas limitadas, pero las autoridades estatales proyectan ampliarla progresivamente en los próximos años.
La primera etapa del plan alcanzará a comunidades con alta presencia de inmigrantes, incluidas numerosas familias dominicanas. El objetivo es aliviar el alto costo del cuidado infantil y facilitar que los padres puedan mantener o conseguir empleo mientras sus hijos reciben atención educativa temprana.
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Distritos donde iniciará el programa
El programa comenzará en el distrito escolar 6, que incluye Inwood, Washington Heights y Hamilton Heights, en el Alto Manhattan, zonas donde residen cientos de hogares dominicanos. También se implementará en el distrito 10 del Bronx, que abarca Fordham, Belmont, Norwood, Morris Heights, Van Cortlandt Village y Kingsbridge.
En Brooklyn se integrarán los distritos 18 y 23, que comprenden Canarsie, Remsen Village, Brownsville y Ocean Hill. En Queens, la iniciativa llegará al distrito 27, donde están Ozone Park, South Ozone Park, Richmond Hill, Howard Beach, Woodhaven y Rockaways, barrios con presencia de la comunidad quisqueyana.
La gobernadora Kathy Hochul asignó 73 millones de dólares para financiar cerca de 2,000 plazas en el primer año del programa. Para el siguiente periodo fiscal, el estado planea destinar 425 millones de dólares adicionales con el objetivo de ampliar la cobertura hasta 12,000 cupos distribuidos en los cinco condados de la ciudad.
Impacto en las familias trabajadoras
El alcalde Zohran Mamdani defendió la expansión del programa como una respuesta directa a la crisis del cuidado infantil en la ciudad. Según explicó, la falta de servicios accesibles limita la capacidad de muchas familias para sostener empleos o buscar nuevas oportunidades laborales.
Un estudio de la organización Women In Need (WIN) revela que cerca del 80 % de las mujeres en Nueva York experimentan interrupciones en su trabajo debido a la falta de opciones de cuidado infantil. Esa situación, advierte el informe, puede derivar en dificultades para cubrir gastos básicos como alimentos o vivienda.
El costo de mantener a un bebé en un centro de cuidado llegó a situarse alrededor de 26,000 dólares al año en promedio, una cifra que resulta inalcanzable para muchos hogares de bajos ingresos. La expansión del programa 2-K busca reducir esa carga económica y ampliar el acceso a la educación temprana.
