Abrir un pequeño negocio en Nueva York puede tardar hasta ocho meses debido a la complejidad de permisos e inspecciones, una situación que preocupa a comerciantes agrupados en la Asociación de Bodegueros Unidos de América (UBA). La organización planteó este problema durante una reunión con autoridades municipales para buscar soluciones que agilicen los procesos.
El encuentro se realizó en la alcaldía de la ciudad y reunió al presidente de UBA, Radhamés Rodríguez, con el Comisionado de Pequeños Negocios (SBS), Khenny Minaya, y la Comisionada de Asuntos Económicos, Julie Su. Durante la conversación se abordaron los obstáculos administrativos que enfrentan quienes intentan abrir bodegas, supermercados, restaurantes y otros establecimientos en la Gran Manzana.
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Permisos e inspecciones retrasan la apertura de negocios
Representantes de UBA explicaron que los trámites para iniciar operaciones pueden extenderse entre seis y ocho meses. Señalaron que parte de las demoras proviene de los procesos que involucran a entidades como Con Edison, así como los Departamentos de Edificios y Bomberos.
Ante este escenario, los participantes intercambiaron propuestas destinadas a simplificar los procedimientos. Entre las ideas discutidas se mencionó reducir la burocracia entre agencias, acelerar la aprobación de permisos, mejorar los mecanismos de apoyo para emprendedores y establecer canales de comunicación más directos entre las autoridades y los pequeños comerciantes.
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Rodríguez advirtió que las largas esperas afectan directamente la viabilidad de muchos negocios. "Los pequeños empresarios no pueden pasar meses aguardando para abrir sus puertas; se necesitan procesos más rápidos y coordinados que impulsen la economía de nuestras comunidades", afirmó.
En la reunión también participaron miembros de la directiva de la organización: Rafael Núñez (Fafo), Dario Collado, Carlos Herrera y Germaine Zayas.
Compromiso de continuar el diálogo
Según UBA, la reunión permitió avanzar en la búsqueda de soluciones conjuntas entre el gobierno local y el sector comercial. La organización aseguró que continuará promoviendo iniciativas que favorezcan a bodegueros y a otros pequeños empresarios que forman parte del tejido económico de Nueva York.