Una combinación de sobrecarga, fallas estructurales y deficiencias en el diseño provocó el derrumbe de la discoteca Jet Set, según el estudio técnico que analiza la tragedia ocurrida el 8 de abril de 2025, con saldo de 236 muertos y más de 180 heridos.
El informe pericial identifica que el techo acumulaba un peso excesivo que comprometió la estabilidad del sistema. Cuatro capas de mortero, que en conjunto alcanzaban 37.5 centímetros de espesor, descansaban sobre placas prefabricadas de apenas 2.5 cm, generando una condición crítica desde su configuración original.
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Sobrecarga y punto de falla estructural
A ese peso se añadieron tinacos de agua, equipos de aire acondicionado, luminarias, plafones y otros elementos concentrados principalmente en las vigas postensadas ubicadas en los ejes H y J. El deterioro comenzó en la esquina sureste de la cubierta, donde se detectó el punto inicial del colapso.
Los técnicos explican que las vigas transversales cedieron por flexión al superar su capacidad, lo que produjo deformaciones fuera de los límites permitidos y una pérdida progresiva de rigidez. Este proceso generó un efecto dominó que terminó en un colapso descrito como súbito.
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Diseño vulnerable y colapso en cadena
El peritaje también detalla que la estructura operaba con conexiones débiles entre sus elementos. Las vigas postensadas estaban apoyadas sobre vigas perimetrales sin un anclaje efectivo, unidas solo por varillas de una pulgada colocadas cada 1.80 metros.
Además, el concreto en los extremos no formaba una integración sólida, lo que hacía que cada componente actuara de manera independiente. Esta configuración permitió que la falla de una viga desencadenara el desplome progresivo de toda la cubierta en una extensión de 15.85 metros.
El análisis de los escombros confirmó que las uniones no eran rígidas, aumentando la inestabilidad. Las vigas transversales dependían de elementos añadidos para su soporte lateral, lo que resultó insuficiente ante las cargas soportadas.
Carga excedida y validación técnica
El techo llegó a soportar unas 2.822 toneladas por metro lineal en su punto más exigido, debido a la acumulación de materiales y equipos, incluyendo cuatro tinacos, seis sistemas de climatización y siete casetas de aluzinc.
El estudio, respaldado por modelos tridimensionales desarrollados con el software ETABS, evidenció que las vigas superaron los límites de deformación permisibles, especialmente en la zona sur del edificio. Allí se registraron fallas por flexión al exceder el momento flector la capacidad estructural.
Como resultado, el colapso se originó con la falla inicial de una viga, acompañada de esfuerzos de torsión en las vigas perimetrales que terminaron por desestabilizar toda la estructura.
En paralelo, el juez del Séptimo Juzgado de la Instrucción, Raymundo Mejía, ordenó un nuevo peritaje tras una solicitud de la defensa de los propietarios Antonio y Maribel Espaillat, en medio del proceso judicial en curso.
