Nueva York se prepara para recortar de forma drástica los traslados entre el aeropuerto JFK y Manhattan: el trayecto, que hoy puede tomar hasta dos horas, pasará a menos de 15 minutos con la entrada en operación de taxis aéreos eléctricos en los próximos días.
El plan lo impulsan la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey junto a la firma Joby Aviation, con el objetivo de esquivar el tráfico crónico de la ciudad mediante vuelos cortos de despegue vertical. La iniciativa ya cuenta con el visto bueno de la Administración Federal de Aviación (FAA), paso clave para integrar este tipo de transporte en el espacio aéreo urbano.
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Cómo funcionarán los vuelos eléctricos
Las aeronaves diseñadas por Joby Aviation operan sin emisiones y utilizan tecnología de despegue y aterrizaje vertical. Cada unidad puede transportar hasta cuatro pasajeros y genera un nivel de ruido significativamente menor -según la empresa, hasta 100 veces más silencioso que un helicóptero tradicional-.
Antes de este lanzamiento, los prototipos acumularon más de 50.000 millas en pruebas. Los ensayos en Nueva York incluyeron rutas desde el Downtown Skyport hacia los helipuertos ubicados en las calles West 30 y East 34, validando tiempos y condiciones operativas en plena ciudad.
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Infraestructura y costos en evaluación
El despliegue no se limita al JFK. Las autoridades también proyectan adaptar espacios en el aeropuerto LaGuardia para sumar un helipuerto específico para este servicio, ampliando la red de conexiones aéreas urbanas.
Aunque el precio oficial aún no se ha publicado, estimaciones no confirmadas sitúan la tarifa entre 3 y 6 dólares por milla. De concretarse, el costo podría posicionarse como una alternativa intermedia entre el transporte terrestre premium y los vuelos privados.
