La República Dominicana busca consolidarse como una excepción en América Latina. Ese fue el mensaje central del presidente Luis Abinader durante una entrevista internacional, donde defendió la estabilidad económica y política del país en medio de un entorno regional marcado por crisis.
El mandatario afirmó que la inversión en el país es segura y destacó que el modelo dominicano combina crecimiento económico, apertura al capital extranjero, seguridad ciudadana y una política exterior alineada con democracias occidentales.
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Economía diversificada y turismo en expansión
Abinader explicó que, pese al impacto del alza del petróleo -en un país que no produce hidrocarburos-, la economía ha logrado sostener un crecimiento acumulado de 4.1 %, apoyada en varios sectores productivos.
Entre los pilares citó el turismo, las zonas francas, las remesas y exportaciones como cacao, azúcar, equipos médicos y eléctricos, además del liderazgo global en cigarros. También proyectó la llegada de unos 12 millones de visitantes, consolidando al país como potencia turística regional.
El presidente subrayó que la clave está en no depender de un solo producto, lo que permite resistir mejor los choques internacionales.
Seguridad y lucha contra el narcotráfico
En materia de seguridad, el jefe de Estado aseguró que el país registra una tasa de 7.5 homicidios por cada 100,000 habitantes, una de las más bajas en la región.
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Atribuyó ese resultado a una coordinación semanal entre instituciones como el Ministerio Público, la Policía, la Dirección Nacional de Control de Drogas y Migración, lo que ha permitido reducir la criminalidad.
Sobre narcotráfico, afirmó que su administración ha incrementado significativamente las incautaciones, multiplicando varias veces los niveles de gobiernos anteriores, apoyado en cooperación internacional.
Postura firme en política internacional
La entrevista también sirvió para fijar posiciones en el escenario global. Abinader calificó como "total" la relación con Estados Unidos y "excelente" el vínculo con Israel.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos de un Irán con capacidad nuclear, cuestionó el sistema político de Cuba y denunció irregularidades en las elecciones venezolanas de 2024.
Con este discurso, el presidente proyectó al país como un destino competitivo que no solo atrae inversión, sino que también mantiene estabilidad institucional en un contexto internacional complejo.
