La presión política alrededor del acuerdo migratorio entre República Dominicana y Estados Unidos escaló este martes, obligando a la embajadora Leah Francis Campos a salir públicamente en defensa del memorando que permitirá el ingreso temporal de extranjeros deportados al país.
La diplomática aseguró que el mecanismo será aplicado bajo "estricto respeto" a la legislación dominicana, la soberanía nacional y los controles fronterizos vigentes, en medio de cuestionamientos sobre el alcance real del convenio.
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El acuerdo, identificado como Acuerdo sobre Nacionales de Terceros Países (TCNA, por sus siglas en inglés), busca acelerar los procesos de remoción y repatriación de ciudadanos extranjeros sin antecedentes criminales desde territorio estadounidense.
Qué contempla el memorando
Según explicó la embajadora, el programa excluirá a nacionales haitianos y menores no acompañados, mientras que las personas incluidas pasarán previamente por un proceso de selección.
"Este memorando de entendimiento a corto plazo permite a Estados Unidos remover y repatriar a ciudadanos de terceros países con mayor rapidez", indicó Campos en una publicación difundida en la red social X.
La representante estadounidense insistió en que el procedimiento no alterará las normas migratorias dominicanas ni los mecanismos de control fronterizo existentes.
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Washington vincula el acuerdo con seguridad regional
Leah Francis Campos sostuvo que la cooperación bilateral forma parte de una estrategia más amplia de coordinación regional entre ambos países.
En ese contexto, afirmó que Estados Unidos y República Dominicana trabajan conjuntamente para combatir la delincuencia transnacional, el narcotráfico y el terrorismo, además de fortalecer la estabilidad hemisférica.
Las declaraciones llegan mientras sectores políticos y jurídicos dominicanos exigen conocer el contenido íntegro del memorando y sus implicaciones reales para el país.
