Los relatos de sobrevivientes del colapso en la discoteca Jet Set refuerzan la hipótesis de que la estructura presentaba deterioro antes de la tragedia que dejó 236 muertos y más de un centenar de heridos el 8 de abril de 2025.
Durante la audiencia preliminar, víctimas aseguraron que el techo mostraba signos visibles de desgaste, incluyendo varillas oxidadas, y que esas condiciones eran conocidas por los imputados Antonio Espaillat y Maribel Espaillat.
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Relatos desde los escombros
Uno de los sobrevivientes narró que permaneció 13 horas atrapado junto a su familia, perdiendo a su hija en el hecho. Según su testimonio, la estructura colapsada evidenciaba un estado crítico que, a su juicio, no fue atendido a tiempo.
El declarante sostuvo además que las decisiones en el establecimiento recaían en Antonio Espaillat, a quien señaló como la figura con la última palabra sobre las operaciones del lugar.
Víctimas describen momentos previos al colapso
Ante el juez Raymundo Mejía, la sobreviviente Yenire Mena expresó el impacto emocional que aún enfrenta tras el suceso, al tiempo que cuestionó la actuación de los responsables.
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En otra intervención, Ana María Ramírez Peña relató que quedó atrapada por más de tres horas bajo los escombros, con lesiones graves en la parte inferior del cuerpo.
La mujer afirmó que, antes del desplome, observó a Maribel Espaillat y a su esposo inquietos, señalando hacia el techo, lo que interpretó como una señal de que estaban al tanto del riesgo.
Señalamientos sobre conocimiento previo
Según los testimonios, algunos de los imputados habrían abandonado el lugar antes del colapso, lo que ha generado cuestionamientos entre las víctimas sobre un posible conocimiento anticipado del peligro.
Estos relatos forman parte de las pruebas que el tribunal evalúa en esta etapa del proceso, en la que se determinará si el caso avanza a juicio de fondo.