El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que podría tomar el control de Cuba "casi de inmediato" una vez concluya acciones en Irán, durante un discurso en un evento privado en Florida.
La declaración se produjo en una cena del Forum Club, celebrada en West Palm Beach, donde el mandatario fue el orador principal ante un grupo selecto de líderes políticos y empresariales.
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Escenario militar planteado en su discurso
Trump describió un posible despliegue del USS Abraham Lincoln en el Caribe, sugiriendo que la presencia del buque cerca de la costa cubana bastaría para forzar una rendición.
El planteamiento forma parte de una retórica más agresiva hacia la isla, en medio de un contexto de tensiones geopolíticas y medidas de presión económica impulsadas por su administración.
Más sanciones y presión política
Ese mismo día, el Gobierno estadounidense amplió las sanciones contra Cuba, enfocándose en sectores clave como energía, defensa, minería y servicios financieros.
La orden ejecutiva establece el congelamiento de activos en territorio estadounidense para personas o empresas vinculadas a esos sectores o que mantengan relaciones con el gobierno cubano.
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En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a La Habana de permitir operaciones de inteligencia de países considerados adversarios por Washington, a escasa distancia del territorio estadounidense.
Contexto de tensión creciente
Las declaraciones se producen mientras el Senado rechazó una iniciativa que buscaba limitar posibles acciones militares contra la isla, lo que deja margen al Ejecutivo para decidir futuras intervenciones.
Desde inicios de año, la administración Trump ha endurecido su política hacia Cuba con nuevas restricciones, incluyendo medidas sobre el suministro de petróleo, en un intento por presionar un cambio político en la isla.
