La cifra confirmada por las autoridades es menor a las denuncias iniciales: el Servicio Nacional de Salud (SNS) constató 17 muertes neonatales entre el 1 y el 24 de agosto en el Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, luego de intervenir el centro.
De esos fallecimientos, solo tres recién nacidos dieron positivo a microorganismos. El SNS precisó que se trataba de pacientes muy prematuros, mientras que las otras 14 muertes estuvieron vinculadas principalmente a condiciones neonatales de alta complejidad.
$ads={1}
Prematuridad y otras patologías explican la mayoría de los casos
Entre las causas asociadas a las defunciones figuran prematuridad extrema y sus complicaciones, anomalías congénitas complejas -como gastrosquisis y cardiopatía congénita tipo ventrículo único-, prematuridad moderada e hipertensión pulmonar, entre otras patologías.
Durante esos 24 días, la maternidad registró 266 nacidos vivos, mientras las autoridades mantienen el seguimiento epidemiológico de los casos detectados.
El SNS también informó que 15 pacientes presentaron hemocultivos positivos. Ocho continúan ingresados en condiciones estables y reciben tratamiento, mientras cuatro ya fueron dados de alta tras evolucionar favorablemente.
$ads={2}
Auditoría y vigilancia reforzada en la maternidad
La Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia permanece intervenida. Como parte del proceso, las autoridades auditaron todos los expedientes clínicos para revisar los casos y determinar las condiciones relacionadas con las atenciones.
El SNS ordenó mantener una vigilancia activa en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) y reforzó las medidas de prevención y control de infecciones.
Las acciones incluyen vigilancia epidemiológica, higiene de manos, limpieza y desinfección, aislamiento y cohortización de los casos, además del uso adecuado de antimicrobianos para reducir el riesgo de nuevos contagios y proteger la atención neonatal.
