El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, afirmó que existe "clara evidencia" de que algunas embarcaciones pesqueras atacadas por Estados Unidos fueron utilizadas para abastecer de combustible a barcos vinculados al narcotráfico, aunque reconoció que la acusación no alcanza a todos los pescadores.
La declaración llega después de que la Justicia ecuatoriana dejara en libertad a decenas de tripulantes capturados en estos operativos por falta de indicios suficientes de delito. Desde el 28 de agosto, ocho embarcaciones ecuatorianas han sido interceptadas y destruidas en el Pacífico con apoyo del Gobierno de Ecuador.
Noboa sostuvo que algunas de esas naves se dedicaban más al tráfico de combustible que a la pesca y que sus propietarios también aprovechaban determinados subsidios.
La Justicia ha liberado a decenas de pescadores
La posición del Gobierno contrasta con el resultado de los procesos judiciales abiertos contra los tripulantes. En cinco de los ocho casos, al menos 56 pescadores quedaron en libertad después de que los jueces no encontraran elementos para imputarles delitos.
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Otros 32 tripulantes obtuvieron libertad condicional tras ser procesados por presunta asociación ilícita.
El caso más reciente es el de la Karla Franccesca, atacada el miércoles. Sus 20 tripulantes fueron entregados a la Armada ecuatoriana para los procedimientos correspondientes.
Estados Unidos sostiene que las embarcaciones intervenidas funcionaban como estaciones flotantes de reabastecimiento para lanchas dedicadas al tráfico de drogas hacia Norteamérica y las vincula presuntamente con Los Choneros.
Noboa respalda más fondos de Estados Unidos
Durante la misma entrevista, el mandatario calificó como "una buena iniciativa" el anuncio del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sobre la intención de la Administración de Donald Trump de solicitar al Congreso otros 45 millones de dólares para fortalecer la lucha contra el crimen organizado en Ecuador.
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Noboa señaló que la ofensiva contra las organizaciones criminales cuesta más de 1.500 millones de dólares al año, por lo que consideró que esos recursos no resolverán por sí solos el problema.
El presidente ecuatoriano vinculó la cooperación también con la inversión privada y la generación de empleos por parte de empresas estadounidenses que operen en Ecuador bajo las leyes del país.
Noboa planteó que Ecuador busca establecer alianzas estratégicas y cooperación, más que recibir recursos sin condiciones.