Leonel Fernández propuso convocar de inmediato un diálogo nacional para enfrentar la situación de violencia y criminalidad que, según su valoración, ha alcanzado niveles preocupantes en República Dominicana.
El expresidente planteó que la respuesta no debe quedar limitada al Gobierno y llamó a integrar a las iglesias, los partidos políticos y otros sectores de la sociedad en la búsqueda de soluciones.
"En lo inmediato, la convocatoria a un diálogo nacional, inmediatamente", afirmó Fernández durante una entrevista con Katherine Hernández desde Nueva York.
$ads={1}
Su propuesta llega tras varios hechos violentos recientes que el presidente de la Fuerza del Pueblo (FP) citó como señales de un deterioro de la seguridad. Entre ellos mencionó el ataque contra el merenguero Julián Oro Duro, ocurrido en su residencia de Santo Domingo Este, donde murió su esposa, Zeneida Socorro Castillo.
Leonel Fernández reclama una respuesta colectiva
El exmandatario sostuvo que la dimensión del problema obliga a incorporar a diferentes sectores nacionales y afirmó que los acontecimientos recientes han "sobrepasado los límites".
Fernández también señaló que la violencia está llegando a los hogares, al referirse a hechos en los que las víctimas han sido atacadas dentro de sus propias residencias. Sobre el caso de Julián Oro Duro, calificó como especialmente preocupante que una persona pueda ser sorprendida en su vivienda por delincuentes.
$ads={2}
El dirigente opositor también hizo referencia a hechos ocurridos en Boca Chica y sostuvo que el país necesita una discusión amplia sobre las medidas necesarias para contener la criminalidad.
El escenario internacional también preocupa a Fernández
Durante la entrevista, Fernández trasladó parte de su análisis al panorama mundial y cuestionó la capacidad de Naciones Unidas para responder a las guerras y conflictos que se desarrollan actualmente.
Mencionó las tensiones en Medio Oriente, la guerra entre Israel e Irán y el conflicto en Gaza, además de las consecuencias económicas que pueden derivarse de estos enfrentamientos, como movimientos en los precios del petróleo y presiones inflacionarias.
Su análisis coincide con el contexto de la actual 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se desarrolla en Nueva York en medio de conflictos armados y cuestionamientos al sistema multilateral.
Fernández consideró que el escenario internacional refleja además una crisis del liderazgo global y una pérdida de confianza en los mecanismos multilaterales para resolver conflictos.
En esa misma línea, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió ante la Asamblea General sobre el debilitamiento de la confianza en las instituciones internacionales y reclamó un multilateralismo más representativo frente a las guerras y las divisiones geopolíticas.
