El diputado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Charlie Mariotti Jr., cuestionó el destino de más de US$1,700 millones en préstamos aprobados para el sector eléctrico, mientras las pérdidas de las empresas distribuidoras alcanzan el 43.5 % de la energía adquirida.
Mariotti Jr. sostuvo que esos recursos debían contribuir a mejorar la distribución, las redes de transmisión y la calidad del servicio, pero señaló que los usuarios continúan enfrentando apagones y aumentos cuestionados en sus facturas.
El dato de pérdidas coincide con el Informe de Desempeño de las Empresas Eléctricas Estatales de junio del 2026, según el cual las EDE acumularon pérdidas equivalentes al 43.5 % de la energía adquirida entre enero y junio.
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El legislador recordó que las pérdidas consolidadas rondaban el 27 % en 2019 y preguntó: «¿A dónde ha ido a parar ese dinero?».
Mariotti pide cuentas por préstamos y subsidios
El diputado también cuestionó el aumento de los recursos públicos destinados a las distribuidoras. Según sus declaraciones, el subsidio a las EDES pasó de unos US$500 millones en 2020 a cerca de US$2,000 millones.
Las cifras oficiales disponibles muestran que, hasta julio de 2026, el Gobierno central había transferido RD$68,673.3 millones a las EDE y que el déficit del sector podría alcanzar RD$118,000 millones al cierre del año.
Mariotti Jr. planteó que los responsables de administrar estos recursos deben acudir al Congreso Nacional para explicar qué resultados produjeron las inversiones y cómo se han utilizado los fondos.
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El legislador ya depositó tres proyectos para interpelar a los administradores de Edesur, Edenorte y Edeeste, con preguntas sobre facturación, apagones, inversiones, subsidios y préstamos.
También cuestiona las facturas eléctricas
Mariotti Jr., quien previamente trabajó como abogado en la Superintendencia de Electricidad, planteó además modificar el mecanismo de reclamación cuando una factura registre un aumento superior al 30 % del promedio histórico del usuario.
Su propuesta consiste en que, en esos casos, sea la distribuidora la que tenga que demostrar técnicamente que el consumo facturado ocurrió antes de exigir el pago.
El debate ocurre mientras las distribuidoras enfrentan un elevado volumen de pérdidas: durante enero-junio, compraron 9,940.1 GWh, de los cuales 3,889.4 GWh no fueron facturados y otros 431.7 GWh fueron facturados pero no cobrados.