El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este martes ante la Asamblea General de la ONU que Washington podría recurrir a su poderío militar en Latinoamérica si considera que los intereses nacionales estadounidenses están amenazados. La declaración introduce una advertencia directa sobre el uso de la fuerza en el continente.
Trump sostuvo que Estados Unidos no permitirá que amenazas contra el país se afiancen en ningún punto del continente americano y afirmó que, de ser necesario, utilizará su capacidad militar para proteger los intereses nacionales estadounidenses.
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El pronunciamiento se produjo durante un discurso en el que el mandatario presentó su política exterior como una estrategia orientada a enfrentar amenazas y alcanzar acuerdos. Reuters reportó que su intervención estuvo marcada también por la defensa de la guerra de Estados Unidos contra Irán y por su planteamiento de un orden internacional alineado con los intereses estadounidenses.
Trump vincula su política exterior con la paz
Ante los líderes reunidos en Naciones Unidas, Trump afirmó que mientras otros han hablado de paz, él la ha hecho y que Estados Unidos ha demostrado su fortaleza frente a las amenazas.
La intervención ocurre mientras su administración enfrenta una guerra con Irán y mantiene una intensa agenda diplomática durante la Asamblea General de la ONU.
El mandatario también planteó el futuro del conflicto con Irán en términos de una decisión entre alcanzar un acuerdo o avanzar hacia una escalada mayor. Según los reportes de su discurso, Trump dijo que espera llegar a un acuerdo después de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.
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Irán ocupa el centro de las advertencias de Trump
Trump defendió ante la ONU su decisión de iniciar la guerra contra Irán y sostuvo que la acción estadounidense buscó impedir que Teherán obtuviera armas nucleares. La intervención se produjo en medio de esfuerzos diplomáticos para encontrar una salida al conflicto y de la tensión provocada por el cierre del estrecho de Ormuz.
Su discurso coloca así en un mismo escenario dos mensajes de política exterior: la disposición declarada a utilizar la fuerza militar para proteger intereses estadounidenses y la posibilidad de negociar con Irán para poner fin a la guerra.
