China y Estados Unidos deben mantener su competencia estratégica sin cruzar hacia el conflicto, planteó Xi Jinping antes de reunirse con Donald Trump en la Casa Blanca, en una cumbre marcada también por la inteligencia artificial, la tregua comercial y las relaciones empresariales entre ambas potencias.
El presidente chino defendió una competencia «sana» y dentro de límites razonables, al tiempo que pidió reforzar la comunicación entre Washington y Pekín para reducir el riesgo de una escalada.
Xi sostuvo que ambos países tienen intereses «profundamente entrelazados» y un amplio espacio para cooperar. También llamó a las Fuerzas Armadas de los dos países a mantener un diálogo regular y fortalecer los mecanismos destinados a prevenir crisis.
China y Estados Unidos buscan controlar la rivalidad
Uno de los principales puntos planteados por Xi fue la necesidad de evitar la llamada trampa de Tucídides, concepto utilizado para describir el riesgo de conflicto cuando una potencia dominante percibe como amenaza el ascenso de otra.
El mandatario chino sostuvo que la competencia no tiene que convertirse en una confrontación en la que exista un vencedor y un derrotado. Su propuesta pasa por una relación en la que ambas potencias puedan avanzar sin llevar sus diferencias al terreno militar.
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La cooperación económica también ocupó un lugar central. Xi aseguró que China mantiene abiertas sus puertas a las empresas estadounidenses interesadas en invertir y hacer negocios, mientras reclamó un trato justo para las compañías chinas en Estados Unidos.
A la visita lo acompañaron representantes de empresas como BYD, Xiaomi y Alibaba.
La inteligencia artificial entra en el núcleo de la cumbre
La inteligencia artificial (IA) se convirtió en otro de los asuntos centrales del encuentro. Xi afirmó que China y Estados Unidos cuentan tanto con la capacidad como con la responsabilidad de desarrollar y gestionar esta tecnología para el bien común.
El presidente chino defendió además que el desarrollo de la IA permanezca bajo control humano y orientado al bienestar de las personas.
El tema adquiere especial relevancia junto con la tregua comercial, cuya prórroga por dos meses fue anunciada por Washington el miércoles, y el levantamiento de restricciones chinas a la exportación de tierras raras a Estados Unidos.
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La visita de Xi, la primera a Estados Unidos en más de nueve años, podría incluir la creación de un teléfono rojo para gestionar una eventual crisis relacionada con los avances de la IA.
Trump destaca su relación personal con Xi
Donald Trump recibió a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, destacando la relación personal que mantiene con el presidente chino.
El mandatario estadounidense calificó su vínculo con Xi como una «amistad extraordinaria» y planteó que ambos trabajen para construir un futuro mejor para sus respectivos países.
Trump recordó además que Xi es el primer presidente chino en realizar dos visitas de Estado a Washington, después de su viaje de 2015 durante la Administración de Barack Obama.
El republicano también evocó la cooperación entre Estados Unidos y China durante la Segunda Guerra Mundial y utilizó ese antecedente para presentar la relación bilateral como una asociación con espacio para una nueva etapa de colaboración.