Hablando de cambios

José Miguel Díaz Cabrera

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.”... esta frase se le atribuye al gran físico alemán Albert Einstein.

No es posible cambiar actuando de la misma manera, no tiene lógica creer eso.

República Dominicana necesita un cambio, eso es cierto, pero no de partido, no de grupo, no de politiquero que tienen la función pública como una dinastía que se hereda a las generaciones subsiguientes, es un cambio estructural, de raíz, que cambie el curso de nuestra realidad actual.

Una pancarta con la palabra "cambio" no representa cambios, una cara nueva en un partido viejo, tampoco es cambio, degradar los colores de un partido o intercambiarlos menos aún.


¿Que podría representar para mí un cambio? Las siguientes son mis propuestas:



1- Una modificación constitucional que introduzca un artículo que establezca que la constitución solo puede ser revisada o modificada cada 25 años.

2- Una modificación que establezca que los cargos electivos no se puedan repostular más de dos periodos, es decir que no puedan permanecer más de 8 años sean estos dos periodos consecutivos o intercalados, (me refiero a regidores, alcaldes, diputados, senadores, presidente de la República).

3- Se implemente la carrera pública como único medio de ingresar a los puestos del estado y que se realicen los procedimientos de gestión de los recursos humanos bajo supervisión de instituciones privadas.

4- Que se establezca un tope salarial para los funcionarios que en ningún caso supere los 25 salarios mínimos.

5- Que ningún ministro de estado exceda los 4 años en un puesto, ni dirija más de dos ministerios.

6- Que se establezca un porcentaje anual de aumento de salario al sector público el cual se planifique en el presupuesto nacional de cada año.

7- Que se eliminen todos los privilegios adicionales a los legisladores y ministros de Estados y que sus ingresos sean recibidos bajo las mismas prerrogativas que todo el personal de esa dependencia.

8- Que el proselitismo político no se realice mediante caravanas y mítines, que solo se pueda colocar una valla cada 5 kilómetros.

9- Los anuncios de campaña solo puedan ser proyectados en un horario específico, para adultos y en

un espacio de tiempo previamente acordado, con la supervisión de la Junta Central Electoral.

10- Clausurar los medios de comunicación, sean estos televisivos, digitales o impresos en dónde se publiquen artículos que comprometan la vida personal, la integridad, la privacidad de candidatos o familiares de estos.

Creo que esas serían medidas que fortalecerían la democracia y nos pondrían en el camino correcto hacia el verdadero cambio sustancial que nuestra vapuleada nación requiere con urgencia.

Por José Miguel Díaz Cabrera

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