La estabilidad macroeconómica y el desempeño del PIB han dominado las dos últimas rendiciones de cuentas del presidente Luis Abinader, desplazando a un segundo plano asuntos como corrupción, delincuencia y narcotráfico de gran escala.
En sus intervenciones más recientes ante la Asamblea Nacional, el mandatario ha centrado el discurso en crecimiento económico, inversión en infraestructura y expansión de políticas sociales, con énfasis en educación, salud y seguridad ciudadana desde la perspectiva institucional.
Del combate a la impunidad al énfasis macroeconómico
El tono fue distinto en los primeros años de gestión. En las alocuciones del 27 de febrero de 2021 y 2022, Abinader subrayó de manera reiterada la lucha contra la corrupción y la impunidad, así como la independencia del Ministerio Público como eje de su administración.
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Para 2023, esa narrativa perdió protagonismo y las referencias al tema fueron menos directas. El discurso comenzó a girar con mayor fuerza hacia indicadores económicos y resultados fiscales.
2024: PIB y deuda como ejes centrales
En la rendición del 27 de febrero de 2024, el presidente colocó en primer plano los indicadores macroeconómicos y el crecimiento del Producto Interno Bruto. También citó la deuda consolidada correspondiente a 2021 y comparó su evolución frente al PIB de 2020 para sustentar lo que definió como avances en la gestión financiera del Estado.
El viraje discursivo refleja una estrategia orientada a resaltar estabilidad y crecimiento, mientras temas sensibles como criminalidad y grandes redes de narcotráfico han tenido menor presencia en el mensaje oficial.