El Congreso de Perú destituyó a José Jerí tras aprobar su salida con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, en medio de fuertes tensiones políticas y denuncias que debilitaron su gestión en apenas cuatro meses.
La decisión se adoptó en un pleno extraordinario y la declaración oficial estableció que el cargo presidencial queda vacante, reabriendo un escenario de incertidumbre en un país marcado por recurrentes crisis institucionales.
Votación y vacancia presidencial
El pleno del Congreso de la República aprobó la destitución del presidente interino José Jerí con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones.
La resolución oficial declaró la vacancia del cargo, profundizando la inestabilidad política en Perú.
$ads={1}
Denuncias y pérdida de respaldo
Jerí acumulaba cuestionamientos por presunto tráfico de influencias y reuniones privadas con empresarios que generaron críticas desde distintos sectores políticos.
También enfrentaba siete mociones de censura impulsadas entre finales de enero y comienzos de febrero, además de acusaciones sobre su vida personal, decisiones en materia de seguridad y presuntos vínculos indirectos con investigaciones políticas.
El propio mandatario reconoció haber sostenido encuentros "inadecuados", aunque rechazó las acusaciones más graves y denunció prejuicios en su contra.
Nueva etapa de incertidumbre
Su salida profundiza la volatilidad política en Perú, donde los cambios presidenciales han sido frecuentes en los últimos años, con impacto en la estabilidad económica y la gobernabilidad.