José María Balcázar asumió la Presidencia de Perú este miércoles, marcando el regreso de Perú Libre al Ejecutivo tras tres años de gobiernos interinos y conservadores. Su llegada simboliza un cierre del ciclo iniciado con Pedro Castillo, quien gobernó entre 2021 y 2022 antes de ser encarcelado tras un fallido intento de golpe de Estado.
Balcázar, abogado de 83 años y congresista electo en 2021 con Perú Libre, fue promovido por su partido para liderar el Gobierno de manera interina hasta las elecciones del 12 de abril. Su nombramiento contó con el apoyo de varios partidos de derecha, que habían presionado la salida de Castillo del poder.
El papel de Perú Libre y Vladimir Cerrón
Fundado en 2008 por el neurocirujano Vladimir Cerrón, Perú Libre utiliza un lápiz como símbolo, inspirado en el movimiento de alfabetización comunista cubano. Cerrón, actualmente en la clandestinidad para evitar prisión, fue el impulsor de la candidatura de Castillo, quien sorprendió al ganar en 2021 frente a Keiko Fujimori en unas elecciones muy polarizadas. Desde su detención, Cerrón sigue activo políticamente y se postula para las elecciones de abril.
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Durante su mandato, Castillo enfrentó un Congreso opositor y fue objeto de siete mociones de destitución. El 7 de diciembre de 2022 intentó un golpe de Estado fallido para evitar su remoción ante acusaciones de corrupción. Tras su caída, asumió la presidencia Dina Boluarte, quien abandonó la línea izquierdista para mantenerse en el cargo hasta su destitución en octubre de 2025 por baja popularidad y protestas que dejaron más de 50 muertos.
Crisis y transición antes de Balcázar
Entre la salida de Boluarte y la llegada de Balcázar, José Jerí asumió la presidencia por sucesión constitucional, pero renunció tras cuatro meses debido a sospechas de tráfico de influencias. La elección de Balcázar por el Congreso sorprendió al país, consolidando simbólicamente el retorno de Perú Libre al poder.
Desde la clandestinidad, Cerrón celebró el hecho en redes sociales, calificándolo como "una reivindicación de la voluntad popular violentada". En contraste, partidos de derecha, incluida Keiko Fujimori, expresaron su rechazo y ya se discute un posible indulto para Castillo, actualmente condenado a 15 años de prisión.