El senador por Santiago Rodríguez, Antonio Marte, advirtió que el nuevo corredor de la avenida Independencia enfrenta serias dificultades financieras, ya que los autobuses acumulan ocho meses de atraso en los pagos al banco debido a que aún no han entrado en operación. El sistema funciona mediante un fideicomiso que financia las unidades, sin inversión directa del Estado, y el acreedor cobra primero la deuda antes de cubrir otros gastos.
Sistema de pago y presión sobre propietarios
Marte explicó que "es un sistema automático. El banco se cobra primero, no importa si tú gastaste en gomas, aceite o mantenimiento". Advirtió que cuando los autobuses comiencen a operar, el banco descontará los meses acumulados, generando mayor presión financiera sobre los propietarios individuales de las unidades.
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Falta de consenso con los choferes
El senador comparó la situación con el corredor de la Núñez de Cáceres, señalando que en la Independencia no hubo consenso previo con los choferes y que las fechas de inauguración se modificaron varias veces. Esto, según Marte, influye directamente en la situación actual del proyecto.
Distribución de responsabilidades y críticas al sistema
Marte aclaró que cada autobús pertenece a un propietario individual, por lo que no puede imponer decisiones sobre rutas donde no es dueño directo de las unidades. Además, cuestionó que múltiples autoridades intervienen sin un responsable claro y denunció que sus solicitudes de reuniones con la coordinadora del Gabinete de Transporte, Adelina Ascención, no han tenido respuesta.
Debilidades estructurales del modelo de transporte
El senador insistió en que el modelo actual presenta deficiencias estructurales que deben revisarse antes de continuar con la ampliación de corredores, destacando la necesidad de ajustes para garantizar la operatividad y sostenibilidad financiera del sistema.
