La generación de empleo formal y el fortalecimiento de las mipymes marcaron la intervención de Yayo Sanz Lovatón en el Concordia Horizon Summit: Dominican Republic 2026, donde defendió que el crecimiento económico debe sentirse en los territorios y en los salarios, no solo en las estadísticas.
Durante el panel "Impulsando un crecimiento que importa: conectando el capital y las comunidades en la RD", el titular del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes explicó que la expansión de la inversión, tanto local como extranjera, en manufactura y energías renovables está diseñada para traducirse en inclusión social, laboral y regional.
Empleo formal y formación como pilares
El funcionario afirmó que el trabajo formal es la meta central del Estado. En 2025, las zonas francas superaron los 200,000 empleos directos, el nivel más alto registrado, acompañado de un incremento salarial acumulado de 66 %, según detalló. En paralelo, la industria nacional aportó casi 120,000 nuevos puestos el año pasado.
Para sostener esa dinámica, el Gobierno impulsa programas de capacitación vinculados a polos industriales, esquemas de formación dual para jóvenes y el modelo "Universidad + Industria", donde estudiantes enfrentan desafíos empresariales reales. También se ofrecen becas enfocadas en Industria 4.0, con énfasis en software, inteligencia artificial y ciberseguridad.
Sanz Lovatón resaltó además la aplicación de la Ley 12-21 de Desarrollo Fronterizo, que solo con los proyectos aprobados en 2025 proyecta más de 3,500 empleos en zonas vulnerables. A esto se suman parques ecoindustriales orientados a economía circular, una hoja de ruta para reducir brechas de género en manufactura y programas de responsabilidad social que vinculan industrias con espacios recreativos y educativos.
Mipymes: el engranaje del crecimiento
El ministro situó a las micro, pequeñas y medianas empresas como el núcleo de la estrategia económica. Representan el 98 % del tejido empresarial, generan el 61.6 % del empleo y aportan el 32 % del PIB, recordó.
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En 2025, el Estado canalizó RD 10,900 millones a través de Promipyme y, junto a la OMPI, habilitó el uso de marcas y patentes como garantía crediticia mediante el SEGM, acumulando más de 150,000 registros. Además, la digitalización de la Ventanilla Única recortó en 80 % los tiempos de formalización, permitiendo la creación de más de 54,000 empresas en los últimos cinco años.
La política de apoyo incluye acompañamiento territorial: más de 18,700 personas recibieron asesoría directa mediante las "Rutas Mipymes". El Gobierno también favorece compras públicas a más de 8,200 empresas con certificación "Mipymes Mujer" y prioriza la producción industrial local a través del Decreto 31-22.
Al cierre, Sanz Lovatón sostuvo que convertir a las mipymes en proveedores competitivos del turismo, la agroindustria y las zonas francas es clave para acelerar el crecimiento inclusivo y cumplir la meta nacional de duplicar el PIB hacia 2036.
