República Dominicana formalizó su adhesión al Acuerdo sobre la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina en zonas fuera de jurisdicción nacional (BBNJ), al depositar el instrumento de ratificación ante las Naciones Unidas, paso que convierte al país en el Estado número 87 en completar este proceso.
El documento fue entregado en la Sección de Tratados de la Oficina de Asuntos Legales de la ONU por el embajador Wellington Bencosme, representante permanente dominicano ante el organismo. En el acto también participaron Domingo Melenciano, director de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), y Max E. Brea, primer secretario de la misión dominicana.
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Con esta decisión, el país reafirma su respaldo al multilateralismo y a las iniciativas internacionales orientadas a preservar los océanos y fortalecer el marco jurídico que regula los espacios marinos fuera de las jurisdicciones nacionales.
Un compromiso con la protección de los océanos
Las autoridades destacaron que, como nación insular del Caribe, República Dominicana reconoce la relevancia estratégica de los océanos para su desarrollo económico, la seguridad alimentaria, la identidad cultural y la sostenibilidad ambiental.
En ese contexto, la ratificación del acuerdo responde al interés de contribuir a la conservación de la biodiversidad marina mediante cooperación internacional y acciones colectivas.
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El Gobierno explicó que el tratado permitirá reforzar la gobernanza global de los océanos, impulsar investigaciones científicas y facilitar la creación de áreas marinas protegidas en alta mar. También promueve el fortalecimiento de capacidades y el intercambio de tecnología marina, especialmente en beneficio de países en desarrollo.
Primer tratado vinculante para proteger la alta mar
El Acuerdo BBNJ representa el primer instrumento internacional jurídicamente vinculante dedicado a la protección de la biodiversidad en alta mar, un espacio que cubre cerca de dos tercios de los océanos del planeta.
El tratado introduce mecanismos para frenar la degradación marina, incluyendo la designación de áreas marinas protegidas en aguas internacionales y la obligación de realizar evaluaciones de impacto ambiental antes de desarrollar actividades humanas en estos espacios.
Asimismo, promueve mayor equidad entre los países mediante el acceso compartido al conocimiento científico, la transferencia tecnológica y la distribución justa de los beneficios derivados de los recursos genéticos marinos.
República Dominicana también reiteró su respaldo a que la implementación del acuerdo considere las condiciones particulares de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) y confirmó su participación en los preparativos hacia la primera Conferencia de las Partes (COP1).
El presidente Luis Abinader había firmado este tratado el 20 de septiembre de 2023, durante el 78 período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.