La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, reconoció que dentro de la Policía Nacional aún hay agentes que no asumen plenamente los cambios impulsados por el Gobierno en el proceso de reforma institucional.
Sus declaraciones se producen tras la suspensión y envío al Ministerio Público de varios miembros de la uniformada, entre ellos un coronel y un capitán, señalados por la presunta sustracción de dinero durante una investigación en San Cristóbal.
La funcionaria sostuvo que toda reforma conlleva modificar prácticas arraigadas y fortalecer los controles internos. A su juicio, transformar la institución implica revisar procedimientos y promover una cultura de mayor integridad.
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Nuevos protocolos y supervisión
Raful explicó que, precisamente para enfrentar esas resistencias, se han implementado mecanismos de monitoreo permanente, evaluaciones y protocolos más estrictos. Indicó que los agentes señalados fueron apartados de sus funciones tras detectarse indicios preliminares de responsabilidad.
Sobre el monto del dinero supuestamente sustraído y otros detalles del caso, afirmó que corresponde al Ministerio Público profundizar las pesquisas y establecer las responsabilidades penales si proceden.
Las declaraciones fueron ofrecidas luego de participar en la misa por el 90 aniversario de la Policía Nacional, donde reiteró que la transformación institucional es un proceso en marcha que requiere constancia y supervisión continua.