Un total de 442 familias del proyecto de titulación Hato Nuevo II, en el municipio de Los Alcarrizos, recibieron este miércoles sus certificados de propiedad de manos del presidente Luis Abinader. La entrega forma parte de un programa que contempla 688 títulos en esa zona y beneficia directamente a 2,752 personas en Santo Domingo Oeste.
Durante el acto, el mandatario destacó que este proceso busca garantizar seguridad jurídica a los residentes que han ocupado esos terrenos durante décadas. Señaló que muchas de las familias beneficiadas llevaban entre 25 y 40 años viviendo en esos espacios, por lo que ahora obtienen el reconocimiento legal de sus viviendas.
El gobernante subrayó que contar con el documento de propiedad protege a los comunitarios frente a posibles intentos de terceros de apropiarse de los terrenos donde han vivido por años.
Gobierno ampliará programa de titulación
Abinader también informó que el Gobierno avanza en la regularización de más de 4,000 propiedades adicionales en los sectores El Progreso, Santa Rosa y Buenas Noches, todos ubicados en Los Alcarrizos.
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Según explicó, estas acciones forman parte de una estrategia para fortalecer la seguridad jurídica de miles de familias en ese municipio y seguir ampliando el acceso a títulos de propiedad.
Plan de desarrollo para Los Alcarrizos
El presidente indicó que el proceso de titulación está vinculado a un plan más amplio de desarrollo para la zona. Dentro de ese programa se contemplan mejoras de infraestructura y obras públicas.
En ese contexto, anunció que brigadas del Ministerio de Obras Públicas iniciarán la próxima semana trabajos de asfaltado en sectores que requieren intervención, mientras la alcaldía ejecuta pequeñas obras de conexión vial, como puentes y mejoras en calles.
El jefe de Estado afirmó que la meta del programa es alcanzar la entrega de 25,000 títulos de propiedad en Los Alcarrizos, lo que permitirá que miles de residentes regularicen la situación legal de sus viviendas.
Abinader reiteró que suele participar personalmente en estos actos porque, a su juicio, representan un paso clave para el desarrollo económico de las familias y una forma de justicia social para quienes han esperado años por la legalización de sus terrenos.