El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reclamó a las principales potencias mundiales activar mecanismos urgentes para detener la escalada bélica en Irán. Su propuesta apunta directamente a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, a quienes instó a convocar una reunión inmediata para frenar el conflicto.
Durante su intervención en Barcelona, el mandatario sostuvo que el escenario internacional ha llegado a un punto crítico. En su mensaje incluyó a Donald Trump, Xi Jinping, Vladimir Putin, Emmanuel Macron y al primer ministro británico, como responsables directos de promover acciones para restablecer la paz.
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Llamado directo a las potencias
Lula dejó claro que su país no cuenta con el poder militar de Estados Unidos, pero defendió una postura basada en principios. Afirmó que Brasil prioriza el respeto a los derechos y rechaza la guerra como vía de solución a los conflictos internacionales.
El líder brasileño insistió en que la comunidad global no puede sostener una nueva escalada armada, y apeló a la responsabilidad de las potencias para evitar un agravamiento de la crisis.
Apoyo a Sánchez y críticas a Occidente
En el mismo foro, Lula agradeció al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, por impedir -según dijo- el uso de territorio español para operaciones militares vinculadas al conflicto.
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Sin embargo, también cuestionó decisiones pasadas de Europa y Estados Unidos. Recordó el acuerdo impulsado en 2010 por Brasil junto a India y Turquía para limitar el programa nuclear iraní, iniciativa que no fue aceptada por Occidente.
Advertencia sobre desigualdad y extrema derecha
Más allá del conflicto en Medio Oriente, Lula amplió su discurso hacia temas políticos y sociales. Alertó sobre el avance de la extrema derecha y la necesidad de disputar el espacio digital, al que calificó como un nuevo escenario de confrontación ideológica.
También apuntó contra la concentración de riqueza global, señalando que un grupo reducido de multimillonarios controla gran parte de los recursos mientras limita oportunidades para el resto. Según expresó, esta dinámica profundiza la desigualdad y afecta tanto a trabajadores como al medio ambiente.
El mandatario cerró con un llamado a defender la igualdad y mantener una postura activa en el debate público, en un contexto internacional marcado por tensiones políticas, económicas y militares.
