El número de niños y adolescentes víctimas de disparos en Estados Unidos sigue en ascenso y ya supera las 300 muertes en lo que va de año, reflejando una tendencia que se agrava semana tras semana.
Los datos más recientes del Archivo de Violencia Armada indican que 317 menores han fallecido y 836 han resultado heridos, muchos en condición grave. Solo en las últimas horas, la cifra de muertes subió en 10 casos, mientras que los lesionados aumentaron en 12.
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El repunte ocurre poco después de un hecho violento en Shreveport, donde ocho menores perdieron la vida, lo que volvió a encender las alarmas sobre la exposición de niños a armas de fuego.
Casos recientes en Nueva York y Long Island
En Nueva York también se han registrado episodios recientes. En el distrito de Brooklyn, dos menores murieron tras ser alcanzados por balas perdidas: un niño de 9 años en la avenida Bristol y una bebé de siete meses en la intersección de Moore y Humboldt. En ese mismo incidente, un niño de dos años resultó herido.
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Otro caso ocurrió en Long Island, específicamente en el parque Eisenhower Park, donde un adolescente de 15 años fue asesinado a tiros y dos jóvenes más sufrieron heridas.
Balance nacional en aumento
El impacto de la violencia armada no se limita a menores. A nivel general, las cifras ascienden a 3,825 fallecidos y 6,586 heridos en todo el país durante el año en curso, de acuerdo con el mismo registro.
La organización con sede en Washington documenta de forma continua incidentes relacionados con armas de fuego, lo que permite dimensionar el alcance de un problema que sigue cobrando vidas en distintas ciudades del país.
