El sistema educativo dominicano vuelve al centro del debate tras plantearse una reforma estructural que incluya cambios legales y curriculares con alcance nacional, más allá de los ciclos de gobierno.
La propuesta fue presentada por el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, durante la Vigésima novena Asamblea Plenaria del Pacto Nacional para la Reforma Educativa 2014-2030, un espacio donde autoridades y sectores sociales revisan el rumbo del modelo educativo.
Consenso como base del cambio
El funcionario insistió en que cualquier transformación debe construirse sobre acuerdos amplios, evitando enfoques limitados a una administración específica. La idea central es establecer una hoja de ruta sostenible que garantice continuidad en las políticas educativas.
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En esa misma línea, el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Rafael Toribio, afirmó que existe disposición entre los distintos actores para impulsar una reforma profunda, centrada en mejorar los aprendizajes y la calidad del sistema.
Balance del pacto educativo y nuevos retos
Durante la jornada se analizaron los avances alcanzados hasta 2025 dentro del pacto educativo, con presentaciones de representantes gubernamentales sobre los distintos niveles del sistema.
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El encuentro, celebrado en un hotel del Distrito Nacional, reunió a figuras del ámbito público y social, entre ellos Alexis Jiménez, del área de Desarrollo Social de la Presidencia; Maira Morla Pineda, directora del Infotep; José Ramón Holguín, rector del ITSC; y Antonio Medina, del sector social del CES.
Como parte del análisis, la consultora Magdalena Lizardo expuso un informe que evalúa una década de ejecución del pacto (2014-2030), destacando avances, desafíos estructurales y lecciones institucionales que servirán de base para redefinir las políticas educativas en los próximos años.
