Miles de ciudadanos estadounidenses podrían perder el uso de sus pasaportes si mantienen deudas superiores a 2,500 dólares por manutención infantil atrasada, como parte de una medida que el gobierno federal decidió aplicar con mayor rigor después de años de baja ejecución.
La disposición será implementada por el Departamento de Estado de Estados Unidos, que comenzará a invalidar documentos de viaje de personas reportadas por incumplimiento en pagos de pensión alimentaria.
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De acuerdo con datos entregados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, alrededor de 2,700 titulares de pasaportes ya figuran dentro de los casos que podrían ser afectados inicialmente.
Ley de 1996 será aplicada con mayor alcance
El límite de 2,500 dólares está establecido en una legislación federal aprobada en 1996, aunque hasta ahora su aplicación había sido limitada. Las autoridades indicaron que todavía recopilan información de agencias estatales para determinar cuántas personas adicionales entrarían en el programa.
Funcionarios estadounidenses explicaron que la medida busca aumentar la presión sobre quienes acumulan atrasos prolongados en pagos de manutención infantil.
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Mora Namdar, subsecretaria de Estado para Asuntos Consulares, afirmó que la iniciativa pretende reforzar mecanismos ya existentes para recuperar fondos destinados al sustento de menores.
Desde la entrada en vigor del programa en 1998, los estados han logrado recuperar aproximadamente 657 millones de dólares en pagos atrasados. Solo en los últimos cinco años se registraron más de 24,000 pagos únicos, equivalentes a unos 156 millones de dólares.
Quienes estén fuera de EEUU deberán acudir a consulados
Las personas cuyos pasaportes sean revocados recibirán una notificación oficial indicando que el documento dejará de ser válido para viajar hasta que regularicen la deuda.
En los casos de ciudadanos que se encuentren fuera de Estados Unidos al momento de la cancelación, deberán acudir a una embajada o consulado estadounidense para solicitar un permiso temporal de viaje que les permita regresar al país.
El tema ha generado debates entre familias inmigrantes y exparejas en sectores dominicanos de Washington Heights e Inwood, donde residen miles de ciudadanos con vínculos familiares entre Estados Unidos y República Dominicana.
