El plan de transformación del sistema educativo dominicano avanza con una redefinición de su alcance: no se trata de fusionar instituciones ni de crear un nuevo ente rector, sino de una reforma estructural de largo plazo orientada a modernizar la educación en todos los niveles.
El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), Rafael Santos Badía, explicó que el decreto presidencial que dio origen a la comisión especial busca sentar las bases de un cambio profundo del modelo educativo, con visión de hasta dos décadas.
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Reforma educativa sin fusión institucional
Santos Badía descartó que el decreto implique una integración de organismos o la creación de una nueva autoridad central. Señaló que incluso el texto deja sin efecto una disposición anterior que abría esa posibilidad.
Según el funcionario, la intención es dejar claro que el enfoque actual se centra exclusivamente en la transformación del sistema educativo, no en reestructuras administrativas inmediatas.
La meta, afirmó, está alineada con el compromiso presidencial de modernizar la formación académica para fortalecer el capital humano y apoyar el objetivo de duplicar la economía nacional hacia el año 2036.
Cambios de fondo en todos los niveles educativos
El titular del MESCyT indicó que la propuesta contempla una revisión integral del sistema, desde la educación inicial hasta la universitaria, con ajustes en el currículo para responder a las demandas actuales y futuras del mercado laboral.
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La reforma, explicó, será diseñada con una visión de largo plazo y deberá ser respaldada por una ley aprobada en el Congreso Nacional, lo que garantizaría su continuidad más allá de cambios de gobierno o de funcionarios.
Certificaciones intermedias para inserción laboral
Uno de los ejes del nuevo modelo será la incorporación de certificaciones técnicas y títulos intermedios dentro del sistema educativo.
Esto permitiría que los estudiantes puedan acceder a empleos sin necesidad de concluir una carrera universitaria completa, siempre que hayan alcanzado niveles formativos certificados.
"El objetivo es que, si un joven necesita incorporarse al trabajo antes de terminar sus estudios, cuente con una acreditación que le permita acceder a empleos de calidad", planteó Santos Badía.
