El costo de la canasta básica familiar mantiene una tendencia ascendente en República Dominicana y acumula un incremento promedio de 36.5 % entre octubre de 2020 y junio de 2026, según datos oficiales del Banco Central de la República Dominicana (BCRD). El aumento refleja un mayor costo de vida para los hogares, especialmente en un mercado laboral donde más de la mitad de los trabajadores pertenece al sector informal.
La Región Ozama continúa registrando la canasta más costosa del país. Su valor pasó de RD$42,975.92 en octubre de 2020 a RD$56,939.95 en junio de 2026, un aumento de RD$13,964.03, equivalente a 32.49 %.
$ads={1}
En la Región Norte o Cibao, la canasta subió de RD$34,391.92 a RD$47,410.06, con un incremento acumulado de RD$13,018.14 (37.85 %). La Región Este pasó de RD$33,583.33 a RD$46,171.84, para un alza de RD$12,588.51 (37.48 %), mientras que la Región Sur registró el mayor crecimiento porcentual al aumentar de RD$28,750.30 a RD$39,903.91, equivalente a 38.79 %.
El aumento de precios contrasta con los niveles salariales
La evolución de la canasta adquiere mayor relevancia al compararse con la estructura del empleo. Datos del Banco Central, citados por la Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud (ADARS), indican que el 52.2 % de los trabajadores se desempeña en el sector informal y el 47.8 % tiene empleo formal.
$ads={2}
Entre quienes cuentan con un empleo formal, el 68.92 % recibe salarios de RD$30,000 o menos al mes. Además, el 27.63 % gana RD$15,000 o menos y el 4.56 % percibe ingresos mensuales de RD$10,000 o menos.
Todas las regiones registraron nuevos aumentos en junio de 2026
Durante junio de 2026, el costo de la canasta aumentó frente al mismo mes del año anterior en las cuatro regiones del país. La Región Ozama registró un incremento interanual de 5.24 %, la Región Norte o Cibao de 6.12 %, la Región Este de 6.06 % y la Región Sur de 5.67 %.
Aunque el ritmo de crecimiento es menor al observado en los años posteriores a 2020, los datos muestran que los precios continúan avanzando de manera sostenida, manteniendo presión sobre el presupuesto familiar.
Mayor presión sobre los hogares y desafíos económicos
El incremento acumulado del costo de la canasta reduce el poder adquisitivo cuando los ingresos no crecen al mismo ritmo, una situación que afecta con mayor intensidad a los trabajadores informales y a quienes perciben menores salarios.
Economistas consideran que esta tendencia puede influir en el consumo de alimentos, el ahorro, el endeudamiento de las familias y la pobreza monetaria. También advierten que el aumento de los costos impacta a pequeñas empresas y eleva la presión sobre los programas de asistencia social.
Entre las medidas planteadas para enfrentar este escenario figuran la revisión periódica del salario mínimo, el fortalecimiento de la producción agropecuaria nacional, mejoras en la logística de distribución de alimentos, el monitoreo de los mercados y políticas que impulsen empleos de mayor productividad mediante educación, innovación y desarrollo tecnológico.
