La salida voluntaria de cuatro magistrados de la Suprema Corte de Justicia, incluido su presidente, Luis Henry Molina, abrió un debate sobre las condiciones en que se renovará parte de la alta corte y sobre la independencia del proceso de selección.
La Fundación Primero Justicia sostiene que detrás de las renuncias existen presiones desde el Gobierno para favorecer a candidatos afines. Esa acusación, atribuida al expresidente del Colegio de Abogados, ha sido cuestionada por otros juristas, por lo que el señalamiento permanece como parte de una discusión dividida entre distintos sectores.
$ads={1}
Legisladores piden priorizar capacidad y normas
El debate también alcanzó al Congreso, donde legisladores plantean que la escogencia debe concentrarse en la preparación de los aspirantes y en el cumplimiento de las reglas establecidas para el proceso.
La discusión se produce mientras el Consejo Nacional de la Magistratura inició los trabajos para evaluar, ratificar o sustituir a 11 jueces de la Suprema Corte de Justicia.
$ads={2}
Consejo Nacional de la Magistratura evalúa a 11 jueces
Los magistrados sometidos al proceso agotaron el período constitucional de siete años, que venció el pasado mes de abril. Ahora corresponde al Consejo Nacional de la Magistratura determinar cuáles continuarán en sus posiciones y cuáles serán reemplazados.
La renuncia de Molina y los otros tres jueces agrega un elemento adicional al proceso, que deberá definir la nueva composición de la Suprema Corte de Justicia.
