Hacer que coincida la oportunidad con preparación, 15 mil becas “TALENT UP”

Hay algo que permite leer con cierta continuidad el trabajo de Eduardo "Yayo" Sanz Lovatón: la búsqueda de conectar las capacidades de la República Dominicana con las oportunidades que está abriendo la economía mundial. Desde Aduanas hasta su actual gestión en el MICM, donde impulsa sectores como los semiconductores y, que parece una misma preocupación: que el país no llegue tarde a las transformaciones económicas.


Retrato de estudio de Rayniel De la Rosa con gafas, traje azul marino y corbata


En 2025, siendo director de Aduanas, hablaba de formar capital humano especializado en logística mediante becas y estudios internacionales. Ahora aparece una pieza que completa ese mapa: Talent Up, iniciativa del BID junto con Google Cloud y Cisco Networking Academy, que contempla 15,000 becas para desarrollar competencias digitales vinculadas a las nuevas necesidades del aparato productivo. El programa incluye áreas como computación en la nube, análisis de datos, ciberseguridad y nuevas tecnologías, y contempla la articulación con instituciones de formación y empresas para acercar el talento formado a las plazas que necesitan las industrias. Esto introduce una idea que merece ser discutida con seriedad: educación factible. No basta con formar; hay que formar en aquello que puede encontrar una oportunidad concreta en el mercado laboral. Una economía puede tener miles de graduados y, al mismo tiempo, carecer de las competencias que necesitan sus empresas.


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La conexión con los semiconductores vuelve todavía más evidente esa lógica. Sanz Lovatón ha planteado que la República Dominicana puede insertarse en segmentos de esa industria y ha promovido internacionalmente al país como plataforma nearshore para actividades vinculadas a componentes electrónicos, ensamblaje, pruebas y empaquetado. Pero una inversión no se instala solamente con infraestructura, ubicación geográfica o incentivos: necesita personas capaces de operar la tecnología, administrar los procesos, analizar los datos y resolver los problemas que esa industria genera. La logística mueve las mercancías; los semiconductores representan una nueva frontera industrial; la formación prepara a las personas que tendrán que hacer posibles ambas cosas. Ahí es donde las 15,000 becas dejan de parecer una cifra aislada y pasan a formar parte de una conversación superior.


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Visto de esta manera, lo interesante no es presentar cada iniciativa como un episodio independiente, sino observar cómo se van relacionando: logística, facilitación comercial, nuevas industrias, tecnología y ahora competencias digitales. Es una secuencia que apunta hacia una misma pregunta de política económica: ¿Cómo preparar hoy a los dominicanos para las oportunidades que todavía están tomando forma? El mérito de una política de formación no se mide solamente por cuántos certificados entrega, sino por cuánto reduce la brecha entre lo que una persona sabe y lo que una economía necesita. Las 15,000 becas de Talent Up colocan precisamente esa discusión sobre la mesa. Yayo parece estar intentando anticiparse a los cambios venideros: a no esperar a que lleguen las oportunidades para entonces buscar quién está preparado, sino comenzar a preparar el talento antes de que esas oportunidades llamen a la puerta.


¡Vamos!


Por Rayniel De La Rosa

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