El expresidente de Ecuador Abdalá Bucaram (1996-1997) y su hijo Jacobo fueron condenados a nueve años y cuatro meses de prisión por su participación como colaboradores en una estructura que comercializó irregularmente pruebas de covid-19 e insumos médicos durante la emergencia sanitaria de 2020.
La sentencia fue dictada este miércoles por un tribunal ecuatoriano, que también condenó al exagente de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) de Quito, Leandro Berrones, a 13 años y cuatro meses de cárcel.
El ciudadano israelí Sheinman Oren, otro de los procesados, recibió una pena de dos años y ocho meses de prisión tras colaborar con la justicia.
Una operación con 21.000 pruebas de covid-19
Los jueces acogieron la tesis de la Fiscalía, que acusó a los cuatro procesados de colaborar entre marzo y agosto de 2020 con una organización que obtuvo beneficios económicos mediante la comercialización de unas 21.000 pruebas para detectar la covid-19, además de otros suministros médicos.
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Bucaram y su hijo deberán pagar también una multa de aproximadamente 9.640 dólares.
La investigación estableció que las pruebas eran trasladadas desde Quito hasta la residencia del exmandatario en Guayaquil bajo custodia de agentes de tránsito. La Fiscalía sostiene que Oren y otro ciudadano israelí, asesinado en 2020 en la Penitenciaría del Litoral, participaron en el movimiento de los productos.
Según el Ministerio Público, Bucaram también almacenó en su vivienda mascarillas y lancetas para la toma de muestras.
Los productos eran vendidos en distintas provincias sin facturas y sin pagar impuestos al Estado. Algunos involucrados, además, habrían utilizado falsas identidades vinculadas al cuerpo diplomático y a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) para facilitar sus desplazamientos.
Bucaram recibió la sentencia desde un hospital
El estado de salud del expresidente había impedido celebrar las tres últimas diligencias judiciales. Bucaram fue sometido a una operación de emergencia por problemas cardíacos y posteriormente volvió a ingresar en unidades de cuidados intensivos.
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El exmandatario permanecía hospitalizado desde la semana pasada en un centro médico del norte de Guayaquil. Sus abogados habían alegado que todavía no se recuperaba de la intervención.
Los jueces habían dispuesto que fuera detenido una vez recibiera el alta. Este miércoles, tras autorizar el hospital su salida, el tribunal fue informado y Bucaram participó mediante videollamada, bajo vigilancia policial, para conocer formalmente la condena.
Otros dos agentes de tránsito que ejercían como escoltas de seguridad presidencial ya habían sido sentenciados por el mismo caso, aunque recibieron penas reducidas después de aceptar los hechos imputados.
Bucaram gobernó Ecuador entre 1996 y 1997, permaneció exiliado durante dos décadas en Panamá y regresó al país en 2017, después de que prescribieran los delitos de presunta corrupción por los que era requerido por la justicia ecuatoriana.
