Un supuesto acuerdo energético entre Estados Unidos y Cuba habría condicionado el suministro de petróleo y nuevas inversiones estadounidenses a la salida del presidente Miguel Díaz-Canel y a la privatización de Unión Cuba-Petróleo (Cupet), según reveló Miami Herald.
La propuesta, de acuerdo con una fuente anónima citada por el medio, pretendía abrir el sector de hidrocarburos cubano al capital estadounidense y ampliar la capacidad de influencia de Washington sobre la economía de la isla.
El plan habría sido presentado por emisarios estadounidenses a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, en medio de una situación energética especialmente crítica para La Habana.
La privatización de Cupet era una condición central
Según el reporte, Washington planteó que inversores estadounidenses asumieran el control del sector petrolero mediante la privatización de Cupet, empresa estatal que concentra las actividades de hidrocarburos en Cuba.
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Las conversaciones no prosperaron debido, entre otros factores, a la resistencia de las autoridades cubanas a quedar completamente dependientes de una compañía estadounidense. Una alternativa basada en una empresa conjunta con inversores internacionales tampoco llegó a concretarse.
La situación jurídica de Cupet añadió otro obstáculo. ExxonMobil mantiene una demanda relacionada con propiedades cubanas confiscadas durante el Gobierno de Fidel Castro, un antecedente que complicaba cualquier eventual operación sobre la empresa estatal.
Presión energética y comparación con Venezuela
El supuesto acercamiento se produjo bajo fuertes presiones sobre el suministro energético cubano, después de la salida del poder de Nicolás Maduro en Venezuela, descrito en el reporte como uno de los principales aliados de La Habana.
A esa situación se sumaron las amenazas de Donald Trump contra países que suministraran petróleo a Cuba, reduciendo las opciones de abastecimiento de la isla.
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El Miami Herald también vinculó la propuesta con la autorización, en febrero, de ventas de petróleo estadounidense a entidades privadas cubanas, interpretada por la fuente como una señal del interés de la Administración Trump en modificar su relación energética con Cuba.
El medio comparó el supuesto plan cubano con el acuerdo alcanzado recientemente por Washington con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, mediante el cual Estados Unidos habría obtenido control sobre una parte significativa de las reservas de hidrocarburos venezolanas.
La información sobre la propuesta a Cuba procede de una fuente que pidió permanecer en el anonimato y fue reportada por Miami Herald; el texto no señala que el acuerdo haya sido firmado ni que las condiciones planteadas hayan sido aceptadas por el Gobierno cubano.