El Gobierno de Paraguay decidió mantener en sus puestos a 424 médicos especialistas y subespecialistas que habían presentado su renuncia en medio del conflicto salarial con el gremio médico, mientras se acerca una nueva huelga convocada para el 21 y 22 de septiembre.
La ministra de Salud y Bienestar Social, María Teresa Barán, firmó la resolución que rechaza las dimisiones y mantiene el vínculo de profesionales como anestesiólogos, cirujanos pediátricos y neonatólogos con la red pública.
El Ministerio justificó la medida en la necesidad de garantizar la continuidad de los servicios esenciales, especialmente los dirigidos a niños y adolescentes.
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Las renuncias tampoco tenían efecto automático. De acuerdo con la legislación que regula a los funcionarios públicos, el Ministerio dispone de 10 días hábiles para aceptar expresamente cada dimisión.
Médicos de servicios críticos desisten de sus renuncias
En paralelo, un grupo de especialistas de áreas críticas alcanzó un acuerdo con Barán y dejó sin efecto sus renuncias. El entendimiento se produjo durante una reunión en la que participaron las senadoras Samaniego y Noelia Cabrera, de la Comisión de Salud del Senado.
Los profesionales también acordaron no participar en la próxima huelga, lo que permite mantener las intervenciones quirúrgicas programadas.
Salud Pública argumentó que la limitada disponibilidad de especialistas hace difícil sustituirlos de inmediato, por lo que considera necesario preservar su permanencia en los hospitales donde prestan servicio.
Sinamed mantiene convocatoria a nueva huelga
El conflicto laboral, sin embargo, continúa. El Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) exige aumentos salariales, mayor dotación para los hospitales y mejoras en las condiciones de trabajo.
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El gremio ya realizó cinco jornadas de huelga entre el 24 y el 28 de agosto, y mantiene la convocatoria para septiembre. Su secretaria general, Rossana González, afirmó que todavía no existe un acuerdo capaz de suspender la nueva paralización, aunque señaló que ambas partes buscan resolver la crisis.
Actualmente, el salario mínimo de un médico del sistema público paraguayo se sitúa entre 5 millones y 5,4 millones de guaraníes mensuales, equivalentes aproximadamente a US$843 y US$910, según el tipo de contrato.
Los médicos reclaman elevar la remuneración base en 3 millones de guaraníes, hasta alcanzar los 8 millones de guaraníes, unos US$1,348 mensuales.
