La FIA revisa las largadas de F1 tras detectar problemas con la nueva unidad de potencia, que complica la salida de los monoplazas y genera preocupación en equipos y pilotos.
Durante la pretemporada en Baréin, varios corredores advirtieron
que el procedimiento actual podría provocar arranques desiguales e incluso
situaciones de riesgo en pista, especialmente en el próximo GP de Australia.
Eliminación del MGU-H cambia el arranque en 2026
La eliminación del MGU-H, presente en los híbridos V6 hasta 2025, alteró por completo la fase inicial de aceleración. Este sistema ayudaba a alimentar el turbo a bajas revoluciones, algo que ahora depende exclusivamente del motor de combustión hasta la entrada en acción del MGU-K.
En las pruebas de Sakhir
se vio a pilotos mantener el motor a altas revoluciones durante hasta
15 segundos para generar presión suficiente en el turbo antes de soltar el
embrague. El tiempo de carga varía según el tamaño del turbo; Ferrari tendría
una ventaja con uno más pequeño.
$ads={1}
El reglamento actual no da margen suficiente
La normativa deportiva establece que, cuando el último auto se ubica en su
cajón, se encienden las cinco luces rojas con intervalos de un segundo y, tras
apagarse, inicia la carrera. Todo el proceso dura alrededor de ocho segundos.
El problema es que los autos del fondo de la parrilla no tendrían
tiempo suficiente para cargar el turbo. Esto podría provocar salidas lentas y
riesgos en plena recta principal.
Equipos piden ajustes por seguridad
Andrea Stella, director de McLaren, planteó la necesidad de revisar el procedimiento para garantizar que todos los coches estén listos al momento de largar. La FIA ya recopiló datos en Baréin y la Comisión de F1 evaluará posibles cambios la próxima semana.
Ferrari podría oponerse por su ventaja técnica, aunque en
cuestiones de seguridad la FIA puede decidir sin unanimidad. Oscar Piastri fue
directo: se necesita una salida más segura, aunque menos competitiva.
La
decisión final se conocerá antes del GP de Australia.
