La reconstrucción de Venezuela tras los terremotos del 24 de junio podría requerir hasta US$21,000 millones, una cifra que supera en más de US$6,000 millones los daños y pérdidas ya cuantificados en los siete estados afectados.
La estimación aparece en la Evaluación de Necesidades Posteriores al Desastre (PDNA, en inglés), elaborada bajo liderazgo del Gobierno venezolano con participación de las Naciones Unidas, la Unión Europea (UE) y el Banco Mundial.
Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, provocaron daños y pérdidas calculados en US$14,831 millones. El monto adicional contempla medidas destinadas a reconstruir con mayor resiliencia y reducir riesgos futuros.
El diagnóstico abarca vivienda, infraestructura y sectores productivos
La evaluación examinó los efectos de los terremotos sobre sectores sociales, productivos y de infraestructura, además de aspectos transversales.
$ads={1}
El trabajo contó con acompañamiento técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Sus resultados serán utilizados para definir prioridades y construir un marco de recuperación basado en evidencia.
La directora para América Latina y el Caribe del PNUD, Michelle Muschett, entregó el informe a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante un acto celebrado en Miraflores, Caracas.
Muschett calificó el documento como un primer informe destinado a aportar elementos técnicos para la elaboración del futuro marco de recuperación resiliente.
Venezuela busca convertir el informe en una hoja de ruta
Rodríguez destacó la coordinación entre el Gobierno venezolano y los organismos internacionales para establecer un diagnóstico común de las necesidades surgidas después de los terremotos.
$ads={2}
La siguiente etapa estará enfocada en transformar los resultados técnicos en una hoja de ruta estratégica, operativa y financiera para la recuperación y reconstrucción.
Tras la tragedia, Caracas solicitó apoyo al PNUD para desarrollar programas de vivienda y atender a las personas que perdieron sus hogares.
El último balance oficial, divulgado el 24 de agosto, contabilizó 14,239 viviendas con afectaciones moderadas y 11,001 con daños graves. El Gobierno venezolano reportó además más de 6,500 fallecidos por los sismos.