Brasil sopesa aplicar medidas de reciprocidad frente a Estados Unidos tras la expulsión de un funcionario policial brasileño, en un nuevo episodio de tensión diplomática entre ambos países. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva advirtió que no descarta una respuesta si se confirma un trato indebido.
Desde Hannover, donde realiza una visita oficial, Lula señaló que su gobierno analiza el caso antes de tomar decisiones, aunque dejó claro que no tolerará lo que considera una posible injerencia. La reacción surge luego de que Washington ordenara la salida del agregado de seguridad brasileño en Miami.
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El caso que desató la crisis bilateral
El funcionario expulsado es Marcelo Ivo de Carvalho, quien colaboraba con autoridades migratorias estadounidenses. La medida fue adoptada bajo la administración de Donald Trump, que lo acusa de manipular mecanismos migratorios para facilitar la captura de un exfuncionario vinculado al gobierno de Jair Bolsonaro.
El episodio está ligado a la detención, el 13 de abril en Orlando, de Alexandre Ramagem, quien había huido a territorio estadounidense en septiembre de 2025. Ramagem enfrenta una condena de 16 años por su implicación en un intento de golpe de Estado, según una sentencia del Supremo brasileño.
Pese a su arresto, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) decidió liberarlo días después, aun cuando Brasil había solicitado formalmente su extradición. La posterior expulsión del agente brasileño elevó la tensión entre ambos gobiernos.
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Advertencias de Lula y postura diplomática
Lula insistió en que su prioridad es mantener una relación basada en normas claras, pero subrayó que Brasil no aceptará acciones que considere abusivas por parte de autoridades estadounidenses. En esa línea, planteó la posibilidad de aplicar medidas equivalentes dentro de su territorio.
El canciller Mauro Vieira confirmó que el gobierno espera explicaciones formales de Washington antes de definir una respuesta. También destacó que el agente actuaba en coordinación con el ICE en tareas de localización de fugitivos brasileños.
Antecedentes recientes de fricción
El incidente se suma a otros roces recientes entre ambos países. Hace un mes, Brasil negó la entrada a Darren Beattie, quien buscaba visitar en prisión a Bolsonaro.
Además, durante el último año, Estados Unidos llegó a imponer aranceles de hasta un 50 % a productos brasileños en respuesta al proceso judicial que terminó con una condena de 27 años contra el exmandatario. Aunque ambos gobiernos redujeron tensiones posteriormente mediante negociaciones, el caso actual vuelve a poner a prueba la relación bilateral.
