El techo de la discoteca Jet Set llegó a soportar más de 650 libras por metro cuadrado, frente a las aproximadamente 160 libras por metro cuadrado que correspondían al diseño original, según explicó Leonardo Reyes Madera, director general de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE).
La diferencia fue expuesta durante el juicio de fondo contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, donde Reyes Madera detalló los hallazgos de la investigación realizada tras el colapso de la estructura.
El funcionario explicó que el techo tenía inicialmente una capa de fino de siete centímetros, compuesta por arena y cemento para generar la pendiente hacia los desagües. Sin embargo, los técnicos encontraron hasta 37.5 centímetros de espesor en algunos puntos.
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Ese incremento hizo que la carga derivada del propio peso de los materiales se multiplicara aproximadamente cinco veces respecto a la condición original.
ONESVIE reconstruyó la estructura a partir de los escombros
Después del desplome, los escombros tuvieron que ser retirados ante la posibilidad de rescatar personas que permanecieran atrapadas. ONESVIE recomendó al Ministerio Público trasladar los materiales a un sitio seguro para evitar riesgos durante las labores de rescate.
Una parte fue llevada a un depósito en La Feria, mientras que otro grupo terminó trasladado a Santiago. Allí, técnicos de ONESVIE realizaron un levantamiento, tomaron fotografías y recogieron muestras para confirmar que pertenecían al lugar del colapso.
La investigación incluyó 35 extracciones de núcleos de concreto de zapatas, columnas, vigas y vigas prefabricadas, además de 17 muestras de acero.
Con esos elementos, los especialistas incorporaron al informe información suficiente para reconstruir técnicamente la edificación y analizar su comportamiento estructural antes del desplome.
El techo de Jet Set acumuló equipos y otras cargas durante años
Reyes Madera explicó que la cubierta estaba construida con un sistema de vigas prefabricadas y postensadas. Aunque normalmente estas piezas se producen en una planta, en Jet Set fueron elaboradas directamente en la obra mediante moldes, concreto y posteriormente tensión aplicada a los elementos.
A la carga propia de la estructura se sumaron equipos instalados sobre el techo. Entre ellos había unidades de aire acondicionado, tanques de agua, otros equipos y casetas.
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El director de ONESVIE indicó que las normas citadas durante su exposición contemplan aproximadamente 100 kilogramos, equivalentes a 220 libras, por metro cuadrado para determinadas cargas vivas en un techo.
El equipo utilizó imágenes de Google Earth para rastrear entre 2011 y 2025 la evolución de los elementos colocados sobre la cubierta. Las imágenes permitieron observar cómo aumentó progresivamente la cantidad de equipos y, con ello, el peso soportado.
Según el testimonio presentado ante el tribunal, la acumulación de materiales, modificaciones en el espesor de las capas y equipos instalados llevó la carga sobre la estructura muy por encima de las condiciones inicialmente previstas.
