El paro general convocado por la CGT para este jueves 19 de febrero genera interrupciones en supermercados, shoppings y transporte público, afectando la actividad comercial en la Ciudad de Buenos Aires.
El Sindicato de Empleados de Comercio confirmó su adhesión a la
medida, pero aclaró que la apertura de grandes centros comerciales dependerá
del transporte. Algunas líneas de DOTA funcionan con normalidad, mientras que
otras, junto con trenes y subtes, suspenden servicios, limitando el traslado
de trabajadores.
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Comercios y shoppings con operación limitada
La mayoría de las grandes cadenas no emitió comunicados oficiales sobre su actividad durante la jornada, por lo que la decisión de abrir recae en cada empresa y en la disponibilidad de empleados. Algunos locales operan con personal reducido o horarios acotados, mientras que otros permanecen cerrados.
En barrios, la situación varía: kioscos, panaderías, farmacias,
verdulerías y bares presentan apertura irregular. En avenidas como Corrientes,
Independencia y Santa Fe, algunos negocios mantienen atención al público,
mientras que otros bajan sus persianas.
Gastronomía también afectada
El gremio gastronómico adhiere al paro, pero bares y restaurantes definirán su funcionamiento según la disponibilidad de personal y la previsión de clientes. La medida evidencia cómo la huelga repercute de manera desigual en distintos sectores de la ciudad.